Nosotros.

Los días se deshacen en las vidas de cada uno de nosotros, los que leen, yo. Los instantes van armando con cada acto y pensamiento nuestras vidas, vidas tan únicas y distintas, tan de ustedes y mía, tan únicas y sin embargo una  que lo contiene todo.

velas flotandoHabía comenzado a trabajar en el libro en el cual estoy sumergida hace un tiempo, el último. Echo a andar la música, prendo la vela, abro esa puerta imaginaria donde después de cerrarla nadie puede entrar, nadie más que esa Patricia que desaparece hasta de sí misma, de los pensamientos que la visten, de todo lo que es.

El viento golpeó una ventana y no sé por qué, algo comenzó a dar vueltas en mi mente, me fui a archivos, abrí el libro de Jacobsen, luego Rilke, terminé con D. Agustini, hace tanto que no los leía y me gusta husmearlo de tanto en tanto. Sigue leyendo

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El tiempo no existe

tiempo jpgUna de los parámetros más difíciles de asimilar es que “el tiempo no existe”, cómo podemos comprender que no existe si los acontecimientos dicen lo contrario. Tal vez esto sea una buena ayuda. Comprender que la consciencia pura crea la ilusión del tiempo.

El tiempo (t) = 0 es la Conciencia Pura (*)
(Fuente:  Advaitainfo.com)
por Jayant Kapatker Science and Non-duality

Para interpretar y comprender correctamente la ciencia, es importante entender lo que queremos decir con t (tiempo) = 0. Por lo tanto, podemos decir que t = 0 significa que no es el pasado, ni el futuro, sino el presente. Esto significa que es “ahora”. Cualquiera t = 0+ o t = 0- no es “ahora” sino que es el futuro o el pasado. Incluso un nanosegundo más o menos de t = 0 no es “ahora”; sería pasado o futuro. Para tu información, basada en la constante de Plank, la unidad de tiempo más pequeña posible es t = 10-44. Incluso el transcurso de esta unidad de tiempo extremadamente pequeña significaría que el evento no es “ahora”, sino el pasado o el futuro.

Así que, ¿dónde es el t = 0 para el universo? La ciencia nos dice que el Big Bang es el t = 0 para el universo. No creo que esto sea correcto. El Big Bang ocurrió hace 13,7 mil millones de años, lo que significa que para el Big Bang el t = -13,7 mil millones años. Sólo la posición Sigue leyendo

Reflexiones desde un rincón del Himalaya

Como decía en el anterior post, he dejado a un lado un montón de hojas en las que escribí las crónicas de este nuevo viaje a India. Después de estar algún tiempo en Rishikesh, la ciudad del yoga de India y que en lo particular, además de ser como toda India, una ciudad bella y llena de color, no marcó nada significativamente profundo en mí, por lo que me fui a mi destino, Dharamsala, sin embargo creo que todo lo que yo pueda escribir respectos a las aventuras y peripecias que pasamos cuando se viaja no como turista sino que adentrándote en la cultura de un país, posiblemente ya lo han escrito otros, por lo tanto me remitiré sólo a dos aspectos de singular importancia que llamaron poderosamente mi atención y que de alguna manera han modificado levemente mi futuro, o lo que crearé para él. Tengo la convicción que las Sigue leyendo

Saliendo del mundo

Ya han pasado dos meses desde que ¿partí?, ¿me alejé? o ¿comencé?. Poco importa la palabra, es sólo una palabra que no define más que un concepto y no una realidad. Las realidades verdaderas (también existen las realidades que imaginamos son reales)  no tienen futuro ni pasado, sólo van abriéndose como un nuevo cauce del gran río en el que existimos. Hoy tuve ganas de escribir después de muchos días, de contarles en qué estoy o qué estaba en mí. Tal vez porque me senté en la terraza, ya no hay gente cerca, ni ruido ni luces, sólo un vasto cielo estrellado, tan estrellado, tan infinitamente estrellado…

Por ahora estoy en este amado trozo de tierra, Laguna Verde. Llena de bosques, silencio y viento. Ante mis ojos, la inmensidad de océano, sobre mi cabeza, un cielo lleno de misterios y luces titilando que ya no existen y sin embargo ahí están, para mí.  Para ti.

Lleno mis días haciendo arreglos con flores, es curioso, antes nunca tuve flores, me gustaban las plantas de follaje, tal vez buscaba el verde?, sentirme cerca de esa vibración, de esos átomos que saben a tierra. Quien sabe…, poco importa, ahora adoro las flores y como acá hay tan poca agua, he optado por las suculentas, ¡son tan bellas!. Ellas representan la naturaleza y su expansión tan marcadamente. Están llenas de figuras que  tratan de expandirse por el aire en forma fractal, creo que como pocas, es como si algo sutil las impulsará a multiplicarse sin perder la forma arrojando durante ese proceso los colores, tipos de hojas y diversidad de formas más increíbles. ¿Tal vez presienten que Dios también existe en ellas?-

También ha habido días en que me pregunto, ¿y ahora qué? Y luego sonrío,  nada, cada día es un regalo, un aprendizaje y un observarme en tantos, pero tantos matices que me componen. Sigo tan imperfecta y plenamente total. Sigo llena de emociones  y emocional, así como llena de asombro y de silencio, de risa y ternura, de enojo y temor. Sigo siendo yo, sólo que más consciente de ese yo llamado ego que  permite que ese pedacito de Dios o consciencia que vive en mí, se pueda manifestar. Soy feliz y me siento en paz.

En unos días más partiré lejos, pero qué importa si nada de lo “real” cambiará?, seguiré siendo la que se riega en estos cerros, ustedes y yo seguiremos esparciéndonos en cada nube, existiendo en las rocas, flores, aire, estrellas y también en la mirada de un “otro”. Seguiré jugando a que Dios existe a través de mí, de  ti, y que es la pieza fundamental en este maravilloso juego de creer que existimos.

Seguimos en contacto y por cierto,  a algunos queridos amigos (as) que me han escrito, estoy bien y agradezco estar en sus pensamientos. Prácticamente no me conecto pero siempre están en mí, como yo en ustedes…;)

El significado de la vida es tan solo estar vivo. Alan Watts

Cuentos de sabiduría.

La duda atormentadora

sabio y discipuloEra un discípulo con genuino anhelo espiritual, pero estaba dominado por múltiples dudas que le inquietaban y le robaban el consuelo. Acudió a visitar al maestro y le expuso una de ellas:

-Maestro, ¿cómo podré saber cuándo estoy realmente en la senda hacia la suprema libertad interior, en la vía hacia la quietud inconmovible?

Una sonrisa iluminó el rostro del maestro, que dijo:

-No te atormentes. No dejes que tu mente te abrase con dudas inútiles y desgarradoras. Cuando realmente estés en la senda hacia la libertad interior y la inconmovible serenidad, ya no te formularás ese tipo de preguntas. ¿Acaso el ave se pregunta si realmente está volando o el pez si verdaderamente está surcando las aguas?

Comentario

¿Estaré avanzando lo suficiente? ¿Estaré más cerca del logro, el objetivo, la meta? La mente calculadora no cesa; el pensamiento negociante no cede. Si no tenemos razones reales por las que preocupamos, acude á la mente porque ella te proporcionará todas las que quiera para preocupamos. Perdemos tanta energía en vacilaciones, dudas y cálculos que somos como el estúpido loro que encerrado en su jaula reclama libertad, pero se niega a escapar de la misma cuando alguien le abre la portezuela. La mente quiere cambiar…, pero no quiere cambiar. La duda seria invita a investigar, apela al discernimiento y a la inteligencia primordial, ayuda a crecer interiormente, pero las dudas por las dudas mismas roban energía y tiempo, desvitalizan y nos hacen parecer una gallina clueca. Tanto dudo, que no actúo; tanto pienso, que no procedo. Como cuando nos subimos a lo alto de un trampolín y empezamos a darle a la manivela del pensamiento: me lanzo o no me lanzo, caeré dentro o fuera de la piscina… y, finalmente, descendemos por donde habíamos ascendido. La luna se refleja en el lago; la rosa exhala su aroma. ¿Dónde está el problema? Es importante aprender a ingerir o no, según sea o no preciso; aprender a asir y soltar; aprender a ser sin malgastar tanta energía en cálculos. Como dicen los sabios de Oriente: «El camino ya es la meta; la ladera ya es la cima».

El perfume

opio aceite.

Solía comprarme o pedir que me regalaran perfumes, ¿cuáles?, variaban, dependiendo de la época, los procesos en que estaba, la ocasión. Fueron muchos, nunca florales, siempre amaderados.

Hace muchísimos años, en un viaje a Dubai me compré un pequeño frasco que decía “Opium”, me encantó, vidrio transparente, tapa negra y casi del mismo tamaño del frasco, unas pequeñas líneas doradas. Lo cuidé y mimé hasta que lamentablemente se acabó,  nunca pude encontrarlo  nuevamente, no ese.

El año pasado en India me llamó la atención las tantas tiendas; pequeñas y grandes, antiguas, modernas, atiborradas y sobrias, había para todos los gustos. Vendían aceites, perfumes, inciensos, todo aquello que deleitara el olfato. Pensé que tal vez era el momento preciso  para retomar mi búsqueda. Pregunté en cada ciudad que pasaba y por cada pequeña tienda de aceites o perfumes que se cruzaba en mi camino;  “tiene perfume o aceite esencial de opio?”.  Olí muchas variedades, abrían frascos pequeños, medianos, viejos y brillantes, pero ninguno de los aromas que volaban por el aire me tocaba el corazón, bueno, hasta que uno lo hizo.

Era una pequeña tienda casi escondida en un viejo callejón de Udaipur. La gente pululaba en un caos continuo, como en apariencia es India, los olores de los carros y tiendas de comidas trataban de tragarse todos los otros aromas que salían Sigue leyendo

Quiero todo.

Quiero todo…,
Romper el horizonte con la pupila que abriga el alma.
Desaparecer en la tarde del ocaso, aquel que bordea el dorado pliegue de mis dedos.

Quiero disgregarme en la sangre que me mueve, suave y tenue,  como un musgo quieto.
Sin que nadie lo note. Apacible y quieto.

Saborear la vejez de la tierra, el gutural sonido de la noche.
Quiero ser en la tormenta mientras va hilando las estrellas.
Morir salvajemente en el tacto de la mano.
¡Acariciar de lomo a lomo el firmamento!

Quiero…, arrastrarme infinita por la huella que dejan los ríos en la tierra,
resurgir en ahogado lamento a través de este universo.

Exprimir la luz de mis entrañas.
Amamantar la raíz de mis bosques moribundos.
Asesinar con mis pupilas al profano, al carnicero.

Quiero,
Deslizarme arisca a través de mis cabellos
Rosar con mi pupila ebria el arcoíris eterno.

Todo, quiero todo.
Incluso la nada deshaciéndose en mis venas.

Patricia Gómez