Quiero todo.

Quiero todo…,
Romper el horizonte con la pupila que abriga el alma.
Desaparecer en la tarde del ocaso, aquel que bordea el dorado pliegue de mis dedos.

Quiero disgregarme en la sangre que me mueve, suave y tenue,  como un musgo quieto.
Sin que nadie lo note. Apacible y quieto.

Saborear la vejez de la tierra, el gutural sonido de la noche.
Quiero ser en la tormenta mientras va hilando las estrellas.
Morir salvajemente en el tacto de la mano.
¡Acariciar de lomo a lomo el firmamento!

Quiero…, arrastrarme infinita por la huella que dejan los ríos en la tierra,
resurgir en ahogado lamento a través de este universo.

Exprimir la luz de mis entrañas.
Amamantar la raíz de mis bosques moribundos.
Asesinar con mis pupilas al profano, al carnicero.

Quiero,
Deslizarme arisca a través de mis cabellos
Rosar con mi pupila ebria el arcoíris eterno.

Todo, quiero todo.
Incluso la nada deshaciéndose en mis venas.

Patricia Gómez

 

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La tierra

Esas ganas que me laten en la carne…,
se me arrancan de las manos,
de los ojos, ¡¡del alma!!.

Esa urgencia que se me anidó en el corazón.

Pasó así, sin más, de un día pa´ otro,
en un momento cualquiera,
como cuando amaso el pan,
prendo leña pa´ darle vida al fuego,
o cabalgo una bestia ¡a puro pelo!
Sólo pa´sentir como va trepando por mis piernas,
esa, su alma de fiera. Universo en desvelo.

Ay esas ganas…,
que me laten en la carne. !En el alma!, por derramarme en la tierra.

Y ser raíz y copa.  Piedra, canela.

FINAL PARTE I  DE ESTE BLOG

“Entre el cielo y la tierra”

PATRICIA GOMEZ

La poesía se rompe titilante en mi pupila
y queda mi alma desmembrada
ante el tibio sonsonete de su canto.

Y nace de la nada una luz tan inefable,
que quema mi cuerpo de cisne moribundo,
tornándome en rojo cardenal
de un jardín de rezos en descanso.

Y una luz que ciega mi ceguera, se abre ante mí.
Toda ella insondable y misteriosa, ¡toda pura!,
Toda, amor. Toda tuya, toda…, toda infatigable,
plena de designios, toda entera y más allá del tiempo

Y me lleno de un deslumbre tal,
que me inmolo en los cálices de Dios.

Y es tu cuerpo, el templo de mis manos,
Y es tu piel, avena de mi boca .
Y soy en ti, ayy amor, soy enteramente
en el tacto de tus dedos.
Y es tu alma, el eco de mi alma.

¿Eres? / Moonlight on a lotus

¿ERES?

¿Eres?

¿Eres la semilla en descanso
que espera paciente
partirse entre mis labios?

Tal vez, un dibujo de kandinski en mi memoria,
o un solfeo en manos de Vivaldi.
¿Dime, eres ese roble erguido Sigue leyendo

María Rilke

 

     “Aunque alguien viniera con su alma más inocente, más inmediata, y encontrara su referencia en los mismos astros, aunque me soportara a pesar de mi torpeza y rigidez y conservara su pura e infalible disposición para conmigo; aun cuando el rayo de su amor viniera a estrellarse diez veces en la turbia y densa superficie de mi universo submarino, todavía sería yo capaz (lo sé ahora) de empobrecerlo en el seno de la abundancia de su ayuda renovada sin cesar, de encerrarlo en el irrespirable dominio de una ausencia total de ternura, hasta el punto en que, vuelto inaplicable su auxilio, pasará el mismo de la plenitud a la marchitez, hasta dar en una siniestra decadencia.”

Maria Rilke. (Extracto de una de sus cartas a María Lou)

 

Me quedo con una de sus frases del diario intimo y recién descubierto donde plasma con una deslumbrante profundidad y a la vez desolación sus vivencias.

24 de agosto de 1902

’…No tengo ninguna relación con las personas, no formo parte de ningún grupo, de ningún movimiento: mi grupo soy yo y soy un movimiento que va hacia el interior. Así vivo…’

Cuevas de las manos cañadón.

El amor

El amor que no se comprende.

A raís de un interesantísimo comentario que nos deja nuestro amigo Dani, me atrevo a tocar someramente este tema, por supuesto siempre aclarando, que es una opinión muy personal y no representa nada más que eso, mi humilde opinión.

Mi estimado amigo, ¿quieres hablar del amor?… complejo tema este.

Se ha dicho que Dios nos creo por amor, cosa que discrepo completamente, tal vez y si me dan ganas más adelante y se justifique,  te explique porque ahora no viene al caso.

El amor no se siente ni es tomable o es posible dejarlo, no se elige ni se piensa. El amor no es algo que nazca del pensamiento, por lo tanto cuando realmente se ama no se está sujeto a todas las amarras que la mente nos tiende. No podemos sentir celos, no existe el sentido de posesión de esa persona, no se busca poseerlo, no se le exige nada. El amor, ese real y verdadero,  simplemente ES en nosotros, como el aire, como la sangre, como las vidas que corren en Sigue leyendo