Jens Peter Jacobsen – Fragmentos

El libro más conocido de J.P. Jacobsen, y por cierto el más buscado, es Niels Lyhne, sin embargo algunos de los extractos de su novela, Maria Grubbe, son exquisitos. Tal vez se preparaba para Lyhne?.

 

” Ignora, Señora, – recomenzó Sti Horg con una voz lenta, aparentemente molesto e inseguro de si debía hablar o callarse,-  ignora Señora,  hay en el mundo una sociedad secreta que se podría nombrar la compañía de los “melancólicos”. Es gente que, desde el nacimiento, está hecha de una manera diferente a la de las personas ordinarias; tienen el corazón más grande y la sangre más viva; anhelan y desean mucho más; aspiran con más ardor, y sus pasiones son más violentas, más ardientes que las del común de los hombres […] Pero, en el árbol de la vida, ellos buscan flores que los otros no sospechan, flores escondidas bajo las hojas muertas y las ramas secas.

Los otros, ¿conocen la voluptuosidad de la tristeza o de la desesperación? […] Sigue leyendo

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María Rilke

 

     “Aunque alguien viniera con su alma más inocente, más inmediata, y encontrara su referencia en los mismos astros, aunque me soportara a pesar de mi torpeza y rigidez y conservara su pura e infalible disposición para conmigo; aun cuando el rayo de su amor viniera a estrellarse diez veces en la turbia y densa superficie de mi universo submarino, todavía sería yo capaz (lo sé ahora) de empobrecerlo en el seno de la abundancia de su ayuda renovada sin cesar, de encerrarlo en el irrespirable dominio de una ausencia total de ternura, hasta el punto en que, vuelto inaplicable su auxilio, pasará el mismo de la plenitud a la marchitez, hasta dar en una siniestra decadencia.”

Maria Rilke. (Extracto de una de sus cartas a María Lou)

 

Me quedo con una de sus frases del diario intimo y recién descubierto donde plasma con una deslumbrante profundidad y a la vez desolación sus vivencias.

24 de agosto de 1902

’…No tengo ninguna relación con las personas, no formo parte de ningún grupo, de ningún movimiento: mi grupo soy yo y soy un movimiento que va hacia el interior. Así vivo…’

El pañuelo rojo

La habitación estaba aplastada por el humo que salía de la pequeña cocinilla a leña, de pronto Krista dejó el plato que lavaba en un labatorio picado, sin saber por qué, tomó la tela de color rojo carmín que hondeaba en un gancho de madera al lado de la puerta de entrada, se cubrió la cabeza y parte del rostro y salió corriendo, los pies descalzo no reclamaron, estaban habituados al contacto de la tierra y piedras, el pelo se alborotó sobre la espalda, las lágrimas comenzaron a salir con fuerza impidiéndole ver con claridad. Los ojos cafés, profundos e insolentes no podían ver claramente,  no le importaba, sabía donde tenìa que ir.

Los gritos de una multitud asustada la guiaban sin problema. De ptonto lo vio. Ahí. Estaba amarrado a un poste de madera, había decenas de hombres igual a él, con sus pieles morenas y vestimentas blancas, con los rostros cansados pero orgullosos, hombres luchando por una libertad soñada, esperando morir. Unos  soldados ingleses apuntaban sus escopetas con las manos tambaleantes, sudorosas e inseguras, no sabían porqué debían disparar, sólo obedecían órdenes, como tantos hombres que dejaron de pensar por sí mismos, hombres que sólo obedecen ordenes obedecían.

Krista se abalanzó hacia su hombre sin pensar en nada, unos brazos la trataron de afirmar pero no lo lograron. Cuando estaba a unos pasos de él, se detuvo de golpe,   el fuego salió como una ráfaga de los rifles que estaban apuntàndolos, las piernas dejaron de obedecer y, cayó al Sigue leyendo

Reflexiones

Gregorio Angelcos y Tere calderon eran nuestros invitados en las Tertulias Literarias de ayer, escritores que se dieron el tiempo de compartir con nosotros, hablarnos de sus obras, desnudar algunos pensamientos, compartir historias.

Es curioso como uno comienza a ahondar en esas almas que viven por y para la palabra, no se si me gustarían sus luchas…, no sé si compartimos las mismas ideas, pero nunca dejo de sorprenderme y de maravillarme incluso, por esa diferencia que nos hace tan únicos. 

Ayer cuando terminó de exponer Gregorio, me fui rauda, era muy tarde para mí, y para varios de los que trabajamos con horario, pero además de la hora, quería arrancar, necesitaba estar sola, necesitaba silenciarme, aquietarme y rumiar con mi mente lo que había recibido. QUe por demás esta decirlo, fue muy valioso, es gente que ha vivido entre Sigue leyendo

Orhan Pamuk

El silencio de la nieve, pensaba el hombre que estaba sentado inmediatamente detrás del conductor del autobús. Si hubiera sido el principio de un poema, habría llamado a lo que sentía en su interior el silencio de la nieve.
Alcanzó en el último momento el autobús que le llevaría de Erzurum a Kars. Había llegado a la estación de Erzurum procedente de Estambul después de un viaje tormentoso y nevado de dos días, y mientras recorría los sucios y fríos Sigue leyendo

Humberto Zaccarelli, pintor y poeta

La vida siempre esta llena de sorpresas.

Dentro del último ciclo de tertulias de este año, esta un autor que me dejó gratamente impresionada. Ya explicaré por qué, pero debo aclarar que idual forma, no deja de sorprenderme como cada uno de ellos me ha despertado de alguna manera. La calidad literaria, esa humanidad que se arranca de la mirada, siempre es algo…, siempre es algo. Bueno, en Sigue leyendo

Pedro Lemebel

Maquillaje, rabia y provocación
 Pedro Lemebel es seguramente el único escritor chileno que se maquilla y usa zapatos de taco alto, al menos en público. Maquillaje y tacones son parte de la propuesta contestataria de este escritor, que de ser un niño pobre criado“Porque el tiempo está cerca”, publicado en una antología de 1983. El autor tenía entonces 26 años y trabajaba como profesor de Artes Plásticas en dos liceos, de los cuales fue despedido ese mismo año, presumiblemente por su apariencia, ya que no hacía mucho esfuerzo por disimular su homosexualidad. Después de esa experiencia no volvió a hacer clases y decidió concentrarse en los talleres de escritura. Allí fue forjando redes intelectuales, políticas y afectivas, principalmente con escritoras feministas y de izquierda como Pía Barros, Raquel Olea, Diamela Eltit y Nelly Richard , quienes lo acogieron y vincularon a instituciones que estaban a medio camino entre la cultura Sigue leyendo