Paseos en Bicicleta

He decidido retomar un viejo vicio, el ciclismo, comencé hace unas semanas y cada vez que puedo me arranco a algún lugar de Santiago, alguna playa o faldeos de la montaña más cercana, debo confesar que me ha gustado lo que he visto, en cada pedaleo me cruzo con algo que me causa expectativa, una mujer corriendo, un hombre exudando adrenalina, otra mujer, ésta más adulta…, de todos nacen una serie de especulaciones, puedo sumergirme en sus vida y las veo todas, enteras y sin sombras. Me asombro.
Veo una pareja caminando rápido mientras y a través de controlados jadeos suben con su pequeño retoño, seguro desean que el pobre infante respire algo de aire puro, el poco que se puede ambicionar en Santiago.Partí en el cerro San Cristóbal, es uno de mis preferidos, los fines de semana se llena de gente que ansía hacer algo de deporte en una zona donde podemos sentirnos en las “afueras de la ciudad”, aún estando en el mismo ombligo de ella. Ahí encuentras de todo, todo un zoológico de Sigue leyendo

El Norte de Chile, bajo un Ala.

picos-y-lagunas.JPG   picos-de-cerro.JPG   laguna1.JPGVOLANDO POR EL NORTE
Tal vez sea por que estoy entrando en alguna edad misteriosa en que necesito saberlo todo, sentirlo todo, que me fui a volar en avioneta sobre el desierto de Chile. Estaba preparada psicológicamente para enfrentar los vaivenes y movimientos violentos, las caídas y el sentir que estas volando totalmente vulnerable sobre un aparato que te lleva a 10.000 mts. de altura, con tan poco donde afirmarse, al menos, psicológicamente.
Pero, ya estábamos allá y había que ser aguerrida, llegamos al aeródromo donde habían unas seis piezas bien cuidadas y de diferentes tamaños, colores y propósitos, la nuestra…? era una hermosura, preparada para transportar seis personas, si tenía hasta cortinitas en sus ventanas!!. Nuestro piloto, un amigo que ya tenía más de 600 horas de vuelo, me enteré más tarde que era una cantidad bastante aceptable y…, confiable.
Y comenzó nuestro ascenso, se empujo el avión hasta el medio de la pista con un mini remolque, en realidad era un motor enorme con ruedas, (lo más probable es que tenga un nombre, por supuesto que yo no lo pregunté, la emoción seguramente) se subió el piloto y empezó a mover botones en todas direcciones, de pronto, ran ran… las hélices Sigue leyendo