Cuando una mujer despierta…

A raíz de un mensaje que me envió un amigo el cual se refería a lo que pasa cuando  una mujer retoma su poder, que por cierto, era por demás interesante, pensé…, ¿y qué es el poder realmente más que tomar consciencia de lo que se és y no de aquello que se es esclava?  Cuando una mujer retoma su poder, ya nada podrá coartar la libertad de ser y no de pertenecer. Pero eso no era un punto para mí, entonces ¿cuál era? La pregunta vino de inmediato a mi mente…, ¿Qué pasa cuando una mujer despierta?

Mi reflexión sobre ello.

Cuando una mujer despierta, todo cambia en su mundo,   jamás será la que fue y dejará de existir a la forma en la que estaba amarrada, al menos, conscientemente. No aceptará nada menos que aquello que se acerque a la vibración en la que se desliza en  aquel no-tiempo  en donde ES.

Cuando una mujer despierta, comprende que ya no se es un acto humano, sino un SER humano experimentando la vida en cada milagroso instante, una vida donde es la contenedora de la espiral antes de la manifestación,  la luz y el vacío, el penúltimo eslabón. El cordón que la une al alma de la tierra y con ello,  si entra en el sueño de vivir, es capaz de escuchar las diversas  formas en que la consciencia se manifiesta; el canto del universo, el aleteo de la naturaleza en todas su esplendor, el bostezo de los bosques,  el alma inocente de cada  ser vivo que habita junto a ella.

Cuando una mujer despierta, ya no hay valle sagrado, ni canto de lunas llenas, ya no hay miedos que traspasar, feminidad que idolatrar, ni poderes sagrados que preservar. Tampoco éxtasis, ni gozo ni amor inconsciente. No hay

Sigue leyendo

Anuncios

El corazón tiene conciencia

Una maravillosa entrevista a una gran mujer que a través de una conversación simple y clara nos entrega algunas claves de como entender la escencia del corazón y su conciencia.

Annie Marquier

Tengo 72 años y sigo siendo joven. Nací en Toulouse y vivo en Canadá. Estudié la carrera de Matemáticas y piano. Creo que el ser humano lleva consigo un potencial extraordinario de conciencia, inteligencia, sabiduría y amor; descubrimientos científicos recientes lo constatan.

Ciencia y conciencia

 Tras estudiar Matemáticas y la carrera de piano y órgano fue profesora en La Sorbona. Luego se instaló en India y participó en la creación de la comunidad de Auroville con Sri Aurobindo y Krishnamurti. Y poco después fundó en Que becel Instituto para el Desarrollo de la Persona. Es autora de El poder de elegir, La libertad de ser y El maestro del corazón (Luciérnaga). Lleva muchos años investigando la intersección entre la ciencia y la conciencia y sus Sigue leyendo

Manos que alivian

Manos que curan, manos que alivian, manos que son puertas conectoras de senderos donde transita una luz sanadora. 

En el hospital FALP (Fundación, Arturo Lopez Perez) se ha implementado un programa en el cual un grupo de terapeutas asisten una o dos veces a la semana para prestar sus manos a los enfermos de cáncer, estas terapeutas son educadas por la fundación MOA, quien las capacita durante meses para ser personas, que a través de un equilibrado plan de trabajo, son capaces de ser canalizadores de energías sanadoras. Eso a grandes rasgos porque en realidad es mucho más.

Después de meses de pruebas y estudios, se ha probado que los enfermos que son atendidos por ellas, sienten alivio después de su tratamiento, y en muchos casos, van sintiendo una sanación fisíca y del alma que los ayuda a con llevar de mejor manera esa enfermedad.

Llevo varias clases en mi proceso de capacitación y cada vez que doy un nuevo paso hacia adelante me siento más pequeña, tal vez porque tomo una mayor consciencia de lo poco que damos, vemos y somos en cuanto a generosidad y entrega y al mismo tiempo más grande por lo que podemos llegar a ser. Me Sigue leyendo

Jean Shinoda, entrevista.

Tengo 75 años. Nací y vivo en Los Ángeles.

 Soy doctora en Medicina, analista junguiana y profesora de Psiquiatría en la Universidad de alifornia. Estoy divorciada y tengo dos hijos.

Iraq es Vietnam una y otra vez, es una pena que tengamos que aprender a través de tanto ufrimiento.

La espiritualidad une y las religiones dividen.

-¿Quejarse es perder el tiempo? -¡Claro!

-Hay mucho que aprender… -Por eso a mí me interesan las mujeres maduras, con humor y activas.

A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti.

Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.

-No sé yo… -Se lo diré de otra manera: una persona con poder personal.

-Eso me gusta. -Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo que no les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes. Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder. Sigue leyendo

Mujer

Actualizo este post en este día especial.
Día internacional de la mujer
mujer-elefante1.jpg

 

 

Me  gustas mujer, ¡me gustas tanto…,!

Me gustas, cuando eres audaz, cuando toma fuerza tu voz, cuando dejas el temor en un rincón de desperdicios  sellándolo con llave,  cuando me veo con orgullo en tu mirada. Cuando dejas el silencio y erguida de fuerza ¡hablas!, haciendo valer tus derechos, sin importar los sacrificios que hagas.

Cuando gritan tus dedos, que puedes…, sí, que puedes vivir sin una marca de ropa, una casa bien decorada o un perfume caro si con ello obtienes libertad o dejas de ser sombra y para ser un erguido árbol.
Me gustas mujer, cuando te leo o veo una obra de arte nacida de tus manos  ¡y quedo asombrada!, bein por ti. Iremos poco a poco tomando nuestro lugar en las artes.

Cuando eres capaz de parir diez hijos y ganarle a la vida y al hambre, cuando puedes trabajar doce horas y llegar con los tuyos, todavía con una sonrisa y ganas.

¡Ayy mujer, como me gustas! Cuando te veo en el metro, o en un bus sub-urbano, tal vez oliendo a perfume barato, con zapatos de plástico, con un vestido que no va al talle, pero luciendo orgullosa esa mirada blanca, aquella que tienen las mujeres que luchan, aquellas que sangran por dentro, las que han vivido a sus muertos, las que aprendieron a perdonar.

Para ti mujer, que  cargas con orgullo estas palabras:  ¡Sí, soy mujer y por Dios que valgo!!

Viernes, un poema de amor.

El día esta gris a pesar de estar ya en Primavera, pero aún así,  tengo un cosquilleo en mi estomago como si las olas jugaran con él. Será porque las notas de la música me corren por la piel que me siento con esperanzas, no sé de que en realidad,  tal vez simplemente porque no es lunes, sino viernes?… tal vez, pero no puedo dejar de sentir la vida acariciando mi espalda mientras el pelo se hace rizos en mis pensamientos.

De mi poetisa preferida, (también de Karen) ¡Un excelente fin de semana!

AMOR

Lo soñé impetuoso, formidable y ardiente;
hablaba el impreciso lenguaje del torrente;
era un mar desbordado de locura y de fuego,
rodando por la vida como un eterno riego.

Luego soñélo triste, como un gran sol poniente
que dobla ante la noche la cabeza de fuego;
después rió, y en su boca tan tierna como un ruego,
soñaba sus cristales el alma de la fuente.

Y hoy sueño que es vibrante y suave y riente y triste,
que todas las tinieblas y todo el iris viste,
que, frágil como un ídolo y eterno como Dios,

sobre la vida toda su majestad levanta:
y el beso cae ardiendo a perfumar su planta
en una flor de fuego deshojada por dos….

 

POESIA MÌSTICA Y FEMENINA

AUTOR:   Regina Valdés Bowen

Profesora Instituto de Estética
Pontificia Universidad Católica de Chile

Este ensayo me pareció tan profundamente veraz y cercano a lo que en esencia es la poesìa mìstica bajo una voz femenina , que lo comparto agradecida porque haya llegado a mis manos, con Uds.

Mi aporte a este seminario tiene por objeto trasladar el tema de la literatura y la fe a un aquí y ahora, y presentarles una muestra de la poesía mística que me ha tocado conocer a través de mi trabajo con la estética en Chile. Me referiré a poemas escritos por Marisol Carrasco e Irma Bettancourt, mujeres laicas, ambas ganadoras del concurso de poesía mística organizado por la Facultad de Letras el año pasado y a la creación poética inédita de una monja contemplativa, la hermana Cristina, recogida durante una investigación realizada también bajo el auspicio de esta Facultad. El material a disposición no es exhaustivo y, por lo tanto, las reflexiones que él me suscita pueden ser modificadas con el tiempo. Mi intención es dar a conocer lo que se escribe hoy por estas tierras y cómo pesa la experiencia del encuentro con el misterio divino en el alma de dos mujeres laicas y una religiosa carmelita. Como la poesía se mueve sin esfuerzo sobre un mar infinito que la razón pretende hacer finito, me permitirán ustedes que cite una pequeña muestra de sus obras, para dejar a sus creadoras con el uso de la palabra.

La poesía es arte de soliloquio. Es el encuentro sensible del yo con el mundo, articulado desde una profundidad consciente, perceptiva y alerta, que atiende a los rumores del existir. En la soledad silenciosa del poeta se plasman, en imágenes y ritmos, las vislumbres de esencialidad de los seres y sus circunstancias. Esta quietud contemplativa genera múltiples voces de comunicación, recurriendo a gran diversidad de formas. La poesía mística participa del mismo oficio, mas esta poesía tiene la característica de no estar sumida en la soledad de la existencia, sino se expresa dialogando con un Tú superior que acoge las incertidumbres y certezas que claman por su encuentro.

En los poemarios que tratamos, la matriz predominante es la del encuentro y desencuentro. Observamos una oscilación entre luz y oscuridad. Por decirlo, mística o litúrgicamente, es una situación de Adviento. Cristo es el bien deseado, se anuncia, llega, y, como en Navidad, es acunado en nuestra alma. Sin embargo, esta captura no es permanente. Existen los momentos de vacío, Dios desaparece, se esconde y nos deja en la intemperie de la vida. Cuando nuevamente aflora su presencia, se produce el alumbramiento que describe el poema “Adviento” de Marisol Carrasco:

En el bello andamio de tus Ojos
Me trepé yo hace largo tiempo
Cascadas rosáceas me brotaron de prisa
Y bañaron los olivos de los inviernos idos.

Adviento es para mí que estoy de vuelta
Adviento para mí que he renacido
Y de entre escombros torcidos y húmedos
Tu mirada azul me ha redimido

Esta poeta se define a sí misma como tejida de estambres en el telar universal, situada en medio de los avatares de este mundo. La urdimbre vegetal de su textura da una impronta a su poesía que, igualmente al advenimiento de la Sigue leyendo