Jean Shinoda, entrevista.

Tengo 75 años. Nací y vivo en Los Ángeles.

 Soy doctora en Medicina, analista junguiana y profesora de Psiquiatría en la Universidad de alifornia. Estoy divorciada y tengo dos hijos.

Iraq es Vietnam una y otra vez, es una pena que tengamos que aprender a través de tanto ufrimiento.

La espiritualidad une y las religiones dividen.

-¿Quejarse es perder el tiempo? -¡Claro!

-Hay mucho que aprender… -Por eso a mí me interesan las mujeres maduras, con humor y activas.

A partir de los 40 años empieza lo mejor si eres capaz de darte cuenta de la cantidad de cualidades potenciales que hay dentro de ti.

Entonces te entran ganas de convertirte en bruja.

-No sé yo… -Se lo diré de otra manera: una persona con poder personal.

-Eso me gusta. -Las brujas sabias dicen la verdad con compasión, y no comulgan con lo que no les gusta, pero no tienen la rabia de las mujeres más jóvenes. Algunos hombres excepcionales pueden llegar a ser brujas, los que tienen compasión, sabiduría, humor y no están supeditados al poder. Sigue leyendo