¿Feliz año nuevo?

 

(Ojala se regalen el tiempo de ver esto y leer estas palabras, es el mismo tiempo que gastarán en dos comerciales de televisión)

Desde el punto … a la espiral. Un año más “se va”.

Cuando Dios abre los ojos, el mundo se crea.

Que singular frase para tomar consciencia de un algo “sobrenatural” y maravilloso. Abrir los ojos y crear. ¿Crear para qué…?.  ¿Para saborear con los sentidos la posibilidad de existir?

El mundo avanza sin detenerse a observar.  El mundo avanza en una crítica constante sin detenerse a escuchar su propio e incesante  parloteo mental. El mundo avanza ciego y sin reflexión.  ¿Seguiremos así en este nuevo año?

El mundo se constituye por ti, por mí, por todos los que habitamos este planeta…

El mundo avanza sordo al silencio que teje la gran malla que nos mantiene unidos e indivisibles mientras  seguimos jugando a ser espirituales, buenos seres humanos, correctos individuos. Sí, tal vez creemos que tomados de la mano mientras repetimos sentidamente cuanto  nos amamos,  o mientras  danzamos, oramos, rendimos pleitesía a la madre luna, al padre sol, o,  nos golpeamos en el pecho mientras recibimos el “santo” sacramento y luego, nos comemos un rico asado, el cuerpo de un animal que vivió y murió bajo las más brutales circunstancias, mientras no somos empáticos con quien tal vez no conocemos, pero podemos vislumbrar en sus miradas el dolor, el hambre y la desesperación del cansancio.

Si no comenzamos un gran año, un año de intenciones, nada tendrá  sentido. No lo tiene despedirlo comprando gorros multicolores, decorar la casa Sigue leyendo

Que quiero yo para vivir…?

Después de leer a Linyu Tan me pregunté, ¿que quiero yo para vivir?, y la lucha comenzó…, hay tantas cosas, (soy tan ambiciosa), quisiera desaparecer en la vida para ser en cada cosa que veo, quisiera poder brotar en el verde y morir cada tarde junto al sol, quisiera convertir mis deseos en quietud, despertar en las palabras para que fueran más explicitas, quisiera dejar de ser “hermosa” para que no vean mi rostro y se detengan en mi alma, aunque lo de hermosa es tan relativo…, la señora de shrek es hermosa. Quisiera tener menos capacidad de amar y poder empinarme hasta donde duerme el desapego y empaparme las manos, los ojos y el pensamiento con él.

Quisiera…, quisiera ser poeta de los muertos, escribir poemas a los vivos, desarmarme en cada verso cuando estos logran escaparse de mis dedos, ser matriz de todos mi silencios para alcanzar esos mundos que por tanto ruido, no me permiten encontrar el camino.
En lo material?, bueno ahí quisiera tener una casa de muñecas, pero sin muñecas, ni colores, sólo un juego de tacitas de café, una cocinilla de juguete, como aquella que me acompañó en mi niñez, con muchas ventanas con vidrios con nueve cortes. Que dicha casa estuviera perdida en algún cerro nevado, con árboles inmensos, piedras vivas y arroyos solitarios, sin humanos cerca, bueno, tal vez un solo hombre, de esos que no existen porque son infinitos, de esos que te escuchan en silencio, que se meten en tu alma por los ojos, que sin palabras mantienen contigo…, conversaciones eternas. Si, con ese hombre sin rostro con el cual converso, uno que de profundo, me arrastre con él con su fuerza.

Que mis hijos, me visiten de tanto en tanto y quedarme en paz por saberlos completos e íntegros, como dos pinos eternos en un bosque sin tiempo. Quiero si, un montón de animales, ojala de dos y cuatro patas, los que tienen muchas me dan nervios y los que se arrastran me espantan. Mucho papel, tinta color cepia y una pluma. Un cajón lleno de sueños y un canasto de esperanza, para ir sacándola de a poco, muy lentamente, ¡para que nunca se acabe!, y regalársela al mundo cuando este muriendo de tedio.

Por último, lo que quisiera para mí, es ser más humana y menos animal,  aprender a vivir sin cargar en mi espalda; la vida de los que sufren, el dolor de los que mueren por iniciativa propia, y los recuerdos, con eso, podría ser por fin, como el aire, ser en cada cosa que veo, o tal vez…, ser el brote minúsculo en un tronco viejo…, de un eterno árbol.