Creo en tí alma mía, Walt Whitman

Desvariando con Whitman. Otro de mis autores preferidos. Lo admiro porque tiene la palabra cruda, no vestida ni almidonada, yace en las ideas como lo haría un hoja que cae suave en un lago calmo, y ahí, en esa quieta calma se embelesa con la frescura que absorbe del agua, sin transmutarla ni vestirla ni cambiarle un átomo de su esencia. En este poema me regocijo por los caminos que nos muestra, el amante y la totalidad.

(5)
Creo en ti, alma mía, el otro que soy
no debe humillarse ante ti, Sigue leyendo

EL HAMBRE

No sé lo que es morir de hambre

porque siempre he tenido el pan rozándome la carne,

no sé lo que es tener hambre

porque la comida brota en las veredas de mi calle.

Presiento  que cuando se tiene hambre, se tienen los ojos vacíos de esperanza.

La sensualidad / La sutileza

Desvariando…

Me gusta la sensualidad, me gusta hacerla parte de mi vida y de mis días,  me gusta sentir despacio, me gusta el roce, las miradas, me gusta ese equilibrio perfecto que se da entre lo sutil y lo que es menos. La caricia lenta, la mirada plena, el beso que es capaz de destapar mil años de silencios.

Una escena de la película “El último samurái” ha sido, para mi gusto, una exquisito ejemplo de una sensualidad excelentemente bien lograda, en ella encontramos momento de tensión a raìz del deseo por poseerse, pero todo, bajo sutiles imagenes, todo excelentemente bien logrado.  

Cosa de gustos.  La versatilidad de la cual estamos hechos  los seres humanos, es lo que nos hace únicos.

Amazonas

 

Tratando de retomar los estados de consciencia.

 De a poco estoy volviendo a mi normalidad, esa que es mía y donde puedo zambullirme en mi propio pensamiento consciente. No ha sido fácil, muchos proyectos, poca gente lo que quita manos que te ayudan, y esa letanía que toma en el verano, tal vez por esa necesidad de descanso.

Tengo la extraña costumbre de guiar mis estados anímicos con la música, según el estado en el cual necesito o quiero estar, elijo la música, sin embargo ayer ella me eligió a mí y sin darme cuenta me encontré rememorando mi verano del año 2009, febrero para ser exactos. Estaba en el Amazonas, todo el mundo me decía que estaba loca, “vayanse a Sigue leyendo

Saltos del pensamiento

 

Han pasado largos días en los cuales me la he pasado saltando de la realidad a la ilusión como si fueran islas que abren sus fauces y me tragan con avidez. Es raro, siempre todo es tan raro y sin embargo,  de alguna manera me hago más consciente en cada salto y duermo más profundamente en cada aterrizaje.

Reflexiones en vísperas de navidad.

Tratar de comprender la vida y a las personas, no es tarea fácil. La vida simplemente és, con sus juegos y caminos, con las personas que la transitan. Con esos acertijos a los que algunos llaman “destino”, otros, “es lo que cada ser humano hizo de ella”, etc., pero a la hora de la suma y la resta, es y ocurren los eventos sin importar lo que pensemos.

 Es navidad, una navidad para mí distinta a todas las otras. Estaré lejos, muy lejos de lo que es mi normalidad, no haremos regalos materiales, y la resolución de tomar decisiones, de dar prioridad a ciertos proyectos que toman Sigue leyendo

Elegir cuándo morir?

Reflexiones en un día cualquiera bajo los acordes una suite de Bach.

Las vacaciones de mi familia han comenzado, eso sí,  un tanto dispersas, pero ya se iniciaron. Unos están partiendo hoy, otros en unos días y yo en un par de semanas.

El  aeropuerto estaba atestado de gente, la mayoría lucían entusiasmados. Me llamó la atención la gran cantidad de chinos que habían, tal vez porque me gustan mucho, sin embargo, hubo uno que me dejó reflexionando, creo que en lo único que Dios se equivoco, es que no podemos decidir cuando morir.

Estaba este hombre, de unos ochenta años sentado en una silla de ruedas, delgado, extremadamente delgado, claramente no podía moverse y respiraba a través de un orificio en su garganta. Su hijo, otro chino de mirada afable y sonrisa abierta le acomodó las piernas y el pelo con evidentes muestras de amor y respeto.  A los pocos minutos se fueron a la otra sala a hacer el ingreso a policía internacional. Al verlos perderse en el silencio, pensé si ese Sigue leyendo

Denez Prigent, Lisa Gerrard. Desvaríos.

Teresa dejó la taza de té sobre la pequeña mesa que estaba al lado del sillón, no quiso mirar por la ventana aún a pesar del ruido del motor que le golpeó las sienes. Los pasos se acercaban a la puerta. Permaneció sentada. El timbre sonó ronco, retumbando como un cañón en las paredes de la casa.

Héctor bajó la escalera con pesadez, al ver a Teresa que permanecía inmóvil, se quedó de pie. El cabello cano se debilitó sobre su cabeza y se vio como un anciano. Las manos arrugadas permanecieron al lado de sus piernas, como Sigue leyendo

Desvaríos

William Blake, Elohim creando a Adan

William Blake, Elohim creando a Adan

Entre el cielo y la tierra

 Apareció un ángel fantástico, uno que no tiene alas, ni cuerpo pero tiene mil lenguas que escupen cielos celestes en mis manos cuando hace frío.

Un ángel soberbio, grande e impetuoso…, uno que es único, mío.

 Entre ese cielo celeste y esta tierra húmeda apareció ante mí y me mostró todos los senderos y calles, caminos y vías  que palpan mis entrañas pero no mi tacto.

 Y fui libre, tan libre que pude volar de mí misma hasta perderme en sus alas.

 

Desvaríos

 

¿Habrá un día igual a otro?, ¿existirá un instante que se repita indefinidamente en una línea sin tiempo?.

Ayer desperté por fin, soñaba que era una doncella de cabellos largos y piel tersa, que bailaba entre hadas milagrosas y duendes risueños.

Ay!  si desperté y me caí de bruces en el cielo, mis ojos parecían racimos de algún fruto prohibido, no podía creer lo que estaba viendo. La realidad era ¡tan bella!.

Fui libre por fin de un sueño, ¡¡soñaba que estaba despierta!!

 

Desvaríos, Karunesh

 

Más allá de todo tiempo y de las fatigas del camino,

más allá del recuerdo está el látido de mi alma gimiendo en la orilla

de un mundo que no toco pero que es más mío que el viento que lo

acaricia.

  Sigue leyendo

Desvaríos

Me siento tan extraña y distante. Es todo tan efímero. Lo que es tangible y en apariencia real, se torna incorpóreo y volátil. Lo que me rodea desaparece.

Llevo unas semanas sumida en mi novela, cada vez las puertas que me separan de los sucesos que en ella acontecen ¡se abren!, se abren como es la luna a las tinieblas. La historia y los recuerdos, todo se aclara y toma fuerza, todo es vivido e intenso.

Me siento como un cardenal brotando entre la nieve. ¿O debo decir que es mi alma la que brota como un cardenal en la blanca tibieza de la nieve?

Desvaríos

Mis dedos dormidos,  quietos como lagunas en reposo aguardan,

se vierten en las ramas que teje mi pelo

para entretenerse mientras la música orquesta sinfonías con el silencio.

Sobreviviendo en Santiago

Hoy tengo nostalgia del Santiago de antes, ese en el que nos movíamos con una mayor unión, tal vez por las carencias, las colas o incluso las tomas, ese Santiago que se rompió en el 73 y se rearmó de una forma distinta luego del golpe. Uno en el que mi familia (1972) perdió fundos y empresas por las tomas y nos dejó casi desnudos y con pocas ganas de empezar de nuevo, también de aquel Santiago en que murió un familiar torturado y nos quedamos con la rabia y la impotencia rompiéndonos la garganta, ((1974) he pasado por todos los senderos del dolor a través de la historia política de mi país) pero aún así, era un Santiago más vivo, menos individualista, más culto y luchador, uno con una mayor búsqueda y complejidad, creo que uno más aguerrido.

No hablo de política ni gobernantes o gobernados, tampoco guerrilleros o militares, hablo de gente cotidiana, de jóvenes, niños como yo, que jugábamos en las calles con nuestros amigos. Nos entretenía encaramarnos en los árboles a tirar pepas de guindas a los transeúntes,  jugar al elástico o al “luche”, ¡a las bolitas!, a entrar en tropel a una de las casas donde nos esperaba la madre de turno con un apetitoso vaso de leche con milo y galletas de avena recién horneadas. Ahora los niños viven encerrados en sus habitaciones amarrandose los ojos a un computador y haciendo festines con papas fritas y mac donalds. Extraño un Santiago donde los jóvenes tenían ideales, preferencias, uno en el cuál si se tenía edad para votar, lo hacían porque creían todavía en una política justa y no corrupta, donde se leía, donde se conversaba por horas con la familia.
Ahora nuestro querido Santiago, se ha convertido en una selva de sobrevivencia, sobrevivir al día, al transantiago,  a la violencia, los bajos sueldos, y el desempleo, a la delincuencia, a los pagos de los créditos que se ofrecen a una clase media hambrienta de mejoras, “a sola firma”. Los que no sufren de ese tipo de males, tienen otros, problemas tienen otras luchas, sobrevivir a las apariencias, al alza del dólar y la estética, dónde las prioridades son alcanzar o mantener las “cosas”, cosas que a fin de cuentas nos dejan las manos vacías, la mente estancada, la palabra muda. Añoro un Santiago con gente viva, sin importar el color político o si se inca dos o tres veces en una iglesia con cruz inclinada o erguida, da lo mismo, quiero ese Santiago unido y alegre, aquel que nos entregaba esperanza.

Maria Rilke, Reflexiones

Algunas reflexiones a propósito de estos versos de Rilke, uno de mis poetas preferidos. Sólo uno…

Ésta es la nostalgia: morar en la onda
y no tener patria en el tiempo.
Y éstos son los deseos: quedos diálogos
de las horas cotidianas con la eternidad.
Y eso es la vida. Hasta que de un ayer
suba la hora más solitaria de todas,
la que sonriendo, distinta a sus hermanas,
guarde silencio en presencia de lo eterno

“No tener patria en el tiempo”, no tener apegos ni moradas, no tener pie asentado en una falsa realidad. ¿Cuál verdaderamente es esa ansiada realidad? ¿la que pisamos, la que vemos? o es aquella que siente nuestra alma cuando desgarrada por el sinsabor del cuestionamiento, viudo de respuesta, mudo de razón, vaga ante los escasos atisbos de lucidez , y a los cuales sólo llego mediante un paso de silencio sepulcral.

Dice Rilke, “quedos diálogos de las horas cotidianas con la eternidad”. Es ahí donde me relamo con un perro herido ante los diálogos con “mi eternidad”, que es distinta a la suya o a la de cualquier lector, ésta varia según la distancia que los separa de la tierra, mi eternidad alcanza confines a los cuales no puedo llevar a ningún mortal, no podría, me balanceo en las preguntas que sin dirección ni propósito se disparan de mi mente, cuanta eternidad hay en la mía. (¿se entiende?) cuanto de todos los universos que me habitan, laten dentro del mío propio, si sólo llego a ellos cuando me invade el silencio más absoluto, cuando siento que la locura esta a ras de mi mano, cuando me dejo arrastrar por la entropía de mis percepciones, como si la garra del más feroz de los hoyos negros me atrapará y me escupiera en un estado de paz no esperable, tanto que me hace llorar, tan grande que no quiero volver, tan profundo que me deja ciega ante el mundo.

“Guardé silencio en la presencia de lo eterno”.
Siguiendo con Rilke, éste se enamora perdidamente de Lou quién, por su educación y forma de ser le muestra un pensamiento abierto y brillantemente despierto, eso lo atrapa.
“Lou nació bajo la estrella de la libertad y eso caracterizará siempre su actitud profunda y la volverá incapaz de hacerse discípula de algún credo religioso o filosófico.
Los acontecimientos históricos que hacen de fondo a la vida de Lou, son pues acontecimientos extraordinarios que Sigue leyendo

Mis Guerreros

Hoy los guerreros que moran en mí están en huelga, no tengo ganas de lidiar con mi humanidad, la dejo que se recueste en algún prado imaginario para que respire un poco de tempestad, y vuele en ella y sea en ella como una libelula salvaje. Dejaré que cabalgue en un ápice de luz para que reviva, todo eso…, mientras duermo.

 

Un Nuevo Ciclo

DESEO PARA ESTE NUEVO AÑO

Quisiera en este nuevo año…., ser simple como aquellas mujeres que sólo hablan de ropa, música, hijos, hombres, de marcas de ropa o la mejor dieta, quisiera estacionarme en el mundo y no ver como se mueve desde afuera.

Quisiera preguntarme menos cosas, “comprender” el mínimo requerido para ser consiente , valorar a las personas no complejas y llenarme de sus ojos, y de sus adoradas simplezas, que no son descartables, ni malas, o inferiores, sólo tan diferentes.

Quisiera NO ser feliz solo cuando huelo la tierra o me resbalo por la nieve, o horneo un pan dulce para los que amo, o cuando logro escribir un poema que me deje satisfecha. Quisiera aprender a ser feliz con cosas más complejas, de esas que son más caras o huelen a chanel, quisiera poder vivir de la nada, en una cabaña perdida en una montaña silente, llena de perros que me miren, así, como son ellos, inocentes y dulces, que te aman solo por que hueles rico y por la caricia que cae desprevenida por sus cabezas. Quisiera soñar que estoy en un mundo que avanza, sin guerras, ni pobres, ni enfermos que no tienen dinero para un remedio, ni tantos con tanto ni tantos con tan poco.

Quisiera sentarme en un callejón abierto a la esperanza y sonreir   a los que se desangran al otro lado del mundo, sólo para amortiguar su dolor.

ILLAPU, VUELVO, Reflexiones

Es curioso, la vida siempre en sus oleajes extraños nos tira a una orilla de tierras, en apariencia familiar, a otras nuevas.
Mis hijos están lejos y a pesar de extrañarlos como un animal (creo que es la mejor definición por la fuerza que eso encierra, respecto al sentimiento que me invade) me siento plena, plena de mi misma, estoy yo y mi alma, cruda y fuerte, inmensa.

Los caminos se me abren como amantes deseosos, y el silencio de las noches me habla. Mi hombre deja de serlo de un modo sutil casi impalpable, sólo estoy yo y el mundo. Las cosas materiales dejan de ser tangibles e importantes, sólo lo que no es tocable, pero sí aromático a mi humanidad, toma fuerza y me inunda de plenitud.
Tal vez por lo anterior, mientras venía manejando y cambiaba las emisoras en forma distraída el día me regaló esta canción, “Vuelvo”, de Illapu, la escuchaba cuando era una adolescente de cabellos largos y armada con aros de piedras multicolores. Recuerdo mis luchas (nunca políticas, jamás la he comprendido) sociales o espirituales, luchas donde las armas eran la guitarra o la palabra.

Reflexiones

Hay días en que…,  

 

… los seres humanos me sorprenden, son días cualesquiera, no los busco, sólo aparecen agazapados tras una pared vestida de día. Cuando eso ocurre, dejo que su profundidad se deslice por mis manos,  y su tacto por mi alma, me hace bien, me recuerda que estoy viva en una selva de ilusión. En una gran selva donde la gente duerme.

Sancta maría

 

La pobreza, la injusticia, el dolor… Perdón.

Hoy es el día de la pobreza, dejaremos dormir los eventos culturales, la poesía rosa y el silencio descansando en una esquina del mundo. Ahora, quiero pedir perdón.

Perdón…

Me hundo en el violento dolor que están viviendo algunos hermanos. Sin dejar de ser feliz, porque no puedo evitar serlo con ciertos estados que logro alcanzar con la simpleza del reloj, me uno su dolor y pido perdón.

Pido perdón por los que están sin trabajo, los van perdiendo la esperanza, por aquellos hermanos que he conocido a través de este medio y quiero mucho y por aquellos q se deslizan por la vida “real”.

Por aquellos seres humanos que no la están pasando bien, me sumo a su tristeza, a esa angustia que te deja la boca amarga y las manos con yagas.
Me duelen las muñecas por las amarras de indolencias que las sostienen, me duele la mandíbula de tanto apretar las palabras que debiera gritar, los ojos por las lagrimas que retienen desde hace décadas, por los que caen lentamente en la desesperación hasta fundirse en el punto en que se apaga la luz.
Mis hermanos Argentinos, aquellos que están siendo exprimidos y ya se les acaba el ácido que alimenta a los gobiernos hambrientos de riqueza, a mis hermanos mexicanos, los que sufren el peso de la injusticia y del hambre. La falta de trabajo, del abuso de las clases.
Estoy comenzando a sentir nauseas por moverme a través de jardines ciegos, por lavarme las manos con agua bendita que brota de la parte perfumada de la tierra, cuando hay tanta putrefacta que tendría que colar con mi pelo. Almidonar con las yems de mi dedos, los colchones de los cientos de niños que duermen en las calles con frío y vestidos de vejamen.

Me duelen los ojos, sí, ¡que diablos! me duelen por mirar tanta basura que se vende en los carteles de mi país “vote por”, “Le prometo que…”, “es por La Vocación de servicio”, “por el bien de mi país” ¡basura!. He de levantarme a través de la palabra, de la sonrisa, de cada uno de mis actos solidarios. He de levantarme y gritar ¡basta! a través de mi pensamiento, èl es creador. He de blandir la bandera de la acción mental, de aquella que sin violencia ni acto perverso se revela. He de levantarme más temprano a lavar mis pecados y limpiar mi cuerpo, para que viva cien años más.
He de alimentarme con verduras y bellotas silvestre para no sentir vergüenza por tanto que he comido, mientras millones mueren de hambre. He de hacerme poderosa a través de la voluntad. Formar ejércitos para hacer trincheras contra las cárceles que encierran la mente de los que tienen el poder. He, con la mano más limpia, de lavar sus rostros para que puedan ver, ¡¡ver!! . He, a través de mis actos, de enseñar sin palabras, a través de mi beso, abrir nuevas puertas, a través de mi risa destapar los silencios que ensordecen sus días.
Que despierten los ricos y pobres, los tontos poderosos, los tontos infatigables, los vanidosos, los empresarios y los sirvientes, los escritores bohemios de barrios podridos, los que se creen pequeños Dioses, los ambiciosos, los buenos. Las mujeres que amamantan con sus pensamientos a nuestro futuro, a los niños felices, los con hambre, mi pueblo que es la humanidad toda, que se desangra (y no es consciente de ese terrible acto) a través de las cadenas, las de oro y de plomo. He de despertar mañana y mirar por una ventana a un país de 7000 millones de habitantes que mientras vive, sueña que es feliz y no sabe que mientras sueña, va muriendo lentamente a la esperanza.

Noche de fiesta

Hoy la noche se me hizo suave, liviana, etérea. Han sido días de mucho trabajo, de poco tiempo. Sin embargo esta noche corre un viento tibio, de esos que levantan las pocas hojas ensangrentadas que dejó el otoño, y hacen un baile que visten las tardes grises, de fiesta.
Baje el vidrio del auto y respiré, respiré la tibieza del silencio, de la magnificencia de mí momento, de esos en los cuales no me comparto con nadie y pude vaciarme mil veces en mis pensamientos sin que nadie me pregunte, “que piensas?”. Me deslice en las notas de MÍ MUSICA, esa que no a todos gusta y yo tanto aprecio.
Fui feliz en esta noche, en este momento en que soy enteramente única. Hay noches que son así y cuando las tengo las disfruto plenamente. Por eso hoy, fue ¡Noche de fiesta!

Crueldad sin limite

Esto es una entrada poco usual en mi blog, pero no puedo evitarlo. Hay que ser una gota de agua.

Hace un par de días me llegó uno de esos correos que te envían con algún mensaje de paisaje, amistad, o chiste. Este era distinto. En general abro solo los que me llaman la atención por algo en particular de su titulo y el 99% de las veces los elimino, salvo esta vez, salvo esta vez que lo reenvié a muchos de mis contactos mientras el aire entraba con dificultad por mi garganta.
El mensaje decía, “no coma foiegrass”… y tuve la mala ocurrencia de ver hasta el final. Terminé llorando, nunca me había pasado algo así, caían las lagrimas y me dolía el pecho, sentí tanto dolor y vergüenza por lo que somos y por lo que hemos llegado a ser. ¿Cómo el ser humano ha llegado a tanta bajeza?, cómo no es capaz de sentir compasión?, donde quedó su humanidad?. Cómo es posible que seamos capaces de causar tanto daño a un animal para ganar dinero o para comer algo por el sólo placer de comerlo?.
No estamos hablando de un alimento vital, no estamos hablando de aplacar el hambre…por Dios!!!
Han pasado los días y no he logrado borrar esa imagen de mi mente. No sé por qué me afectó de esa manera pero no puedo quedar indiferente. Rezo para que aquellos que causan tanto daño tengan un poco de claridad y dejen de hacerlo, pido que aquellos que gustan de ciertas exquisiteces dejen de comerlas y pedirlas y así, aportar con un grano de arena y detenerlos. Clamo por un poco de conciencia, clamo por un poco de misericordia.
Muchas veces me dicen “pero hay tantos seres humanos que sufren, los animales son menos importantes”, la diferencia que el hombre siempre puede elegir, el animal no.

Dejo este link, acá hay un material suave de lo que realmente se hace con estos animales.

En youtube hay muchos videos que muestran la crueldad con la que viven estos animales, no quise exponerlos acà por respeto a Uds. pero espero, realmente espero que puedan ver y aporten con su gota de agua para que nazca un océano.

Milky way

While I wait to wake up from this heavy dream, the milky way call me.

Desvaríos

Mis dedos dormidos y quietos como lagunas en reposo aguardan, se vierten en las ramas que teje mi pelo para entretenerse mientras la música orquesta sinfonías con el silencio.

Belleza

Hay días en que…,

Me colmo los ojos de belleza, y veo todo como si fuera una película de esas que te transportan sin tregua a una realidad que anhelas, donde todo es casi perfecto, casi mágico, casi tuyo.

Y me sorprendo luego sentada en una plaza de barrio, de esas simples pero que te colman de verde y de vida y por qué no?, de una mansa alegría. Me sitúo en la banca que esta justo bajo un árbol generoso y dejo que mi piel se llene de simpleza, esa que te entregan los momentos que en aparencia son intrascendentes, miro a mis perros mientras gozan de la libertad, un hombre de edad a pocos pasos ríe con ganas mientras mueve sus manos tratando de atrapar una pelota, éstas se ven muy arrugadas, como si el tiempo las estuviera acariciando permanentemente, sus ojos botan luces diafánas, esta mirando a sus nietos mientras juegan a ser gigantes en un país de enanos. Es entonces cuando despierto con los ojos colmados de belleza…, por esa simple realidad.

Silencio

En los momentos más quietos donde el silencio y el orden aquietan la entropía de mi vida toda, viene la claridad y con ella el temor a deshacerse del mundo cotidiano para ser en el “otro”, donde cuesta que lleguen tus pares, donde moverte en el mundo más material se hace difícil.

Siguiendo el consejo o reflexión de Karen, creo haré un necesario silencio, un silencio que necesito desesperadamente para dedicarme a escribir, tengo mi novela durmiendo, mis libros gimiendo por toda la habitación esperando que los arrope con mis manos, mis lápices quietos como si fueran estatuas romanas en nostalgia de días mejores.

Los blogs deben ser un remanso para su dueño, un lugar el cual uno debe disfrutar plenamente, porque de ese modo estas en comunión con él y no en obligación con el medio.

Se han dado cuenta que hay momentos, pocos y pequeños momentos, en que todo es tan asombrosamente claro? A mi me ocurre muy seguido y también, como debe ser y en la misma proporción y magnitud, llega la oscuridad esa que te ciega hasta atontarte. En resumen creo que lo importante a la larga, es al menos darte cuenta de donde estas parado en cada uno de esos momentos. 🙂

(es curioso como la cadena de ideas nos va uniendo Ka, Jus)

Pequeños Universos

La constelación de mis momentos se me hacen una obra maestra cuando la tarde se cierra tras de mí, sí, eso sucede cuando logro aquietar totalmente las emociones y me abismo en el secreto de mi silencio, cuando logro acercar a la gente que no conozco y que quiero o estoy aprendiendo a querer. Tal vez por lo que me enseñan con su palabra o por lo que percibo de sus almas, por lo que me llega de ellos cuando navego en las frases que entregan, cuando percibo su alegría o tristeza, cuando logran meterse en el punto de mi alma que a veces ni aquellos que me rodean distinguen, cuando desaparezco de mi cuerpo y me extiendo en esa enorme cantidad de universos que habitamos en esta tierra, y soy en cada pequeña estrella.

Temporada de sky

El cielo estaba de un azul que cegaba a cualquier océano, la montaña pletórica de blanco, el silencio inmenso. Así viví el retorno al sky, deporte que me encanta practicar en invierno.
Subimos temprano, muy temprano, cuando casi todos duermen, a medida que avanzábamos iba dejando atrás la ciudad y todo su vorágine, los mall, los autos, el cansancio y la tensión de la semana. El frío también era intenso pero el sol se regalaba pleno y generoso. A las 09:00 ya estábamos subiendo los andariveles, era la primera vez de este año, por lo tanto vas con una adrenalina mayor, comienzas a sentir las sensaciones que estaban dormidas del año anterior, esa fuerza que se te mete en el cuerpo, esa sensación de libertad absoluta, esa paz.
Los descensos estuvieron cargados de plenitud, esos estados redondos en que tienes todo, sensaciones, emoción, absolutismo y por un pequeño instante te sientes totalmente uno con el entorno, de hecho y ahora que lo recuerdo, hubo un segundo en que perdí la armonía y no estaba eskiando como me gusta, respiré, y metí todos mis cuerpos en uno sólo, tomé conciencia de ellos, y fui otra vez con la tierra que generosa se me entregaba a mis pies.
En el climax de ese día, quise no tener cuerpo, quise no tener rostro, quise no existir para vaciarme completamente en tus ojos.

Otoño

Noche de fiesta, noche de otoño.

Hoy la noche se me hizo suave, liviana, etérea y a pesar de que los señores del tiempo decían, “Sábado y Domingo, despejado”, corría un suave viento tibio, de esos que levantan las hojas ensangrentadas de otoño y hacen con ellas un baile que visten las tardes grises de fiesta.
Baje el vidrio del auto y respire la noche, respire la tibieza del silencio, de la magnificencia de mi momento, de esos en que no me comparto con nadie y puedo vaciarme mil veces en mis pensamientos sin que nadie te pregunte, “que piensas?”, y pude deslizarme en las notas de MI MUSICA de esa que no a todos gusta y yo, ¡tanto aprecio!.

Fui feliz en esta noche, en este momento en que soy enteramente única, fui feliz con sólo ser en una noche, una noche cualquiera.  Una noche de fiesta.

 

 

Santiago y el transantiago

Hoy, Santiago parecía un día cualquiera, menos miércoles, una ciudad de esas en que la vida corre más rápido, tal vez Madrid? quizás Nueva York…, sin embargo era el mismo miércoles de todos los miércoles y el mismo Santiago de Santiago de Chile, donde ves los rostros de la gente sedientos de vida, hambrientos de esperanza, no eran rostros de una ciudad proveedora y triunfante, fue sólo una ilusión óptica, un momento antes había pasado por el puente Lo Curro, desde ahí al mirar para abajo, los autos se ven más generosos, no hay transeúntes, no hay calles parchadas ni se ve la basura trepando por las veredas. Sólo se ven autos, con niños alegres. Tal vez con sueño, pero alegres.

A medida que avanzaba, el panorama se hizo más sombrío, una mujer cargaba a su hijo envuelto en una frazada, típico imagen de los barrios menos pudientes, (ellos no tienen empleadas) no se le veía la carita, seguramente para que no tomara frío, me pregunto? ese bebe no se pudo quedar en casa?, seguramente no, Sigue leyendo

Desvaríos

No se nada, salvo que respiro y mi mente corre por senderos que me cuesta reconocer, caminos donde todo desaparece, donde la existencia se une toda en un presente transparente.

No existe el futuro, ni el pasado, los seres humanos se tornan incorpóreos, no los alcanzo, ni quiero.

Las palabras…, van ardiendo en mi vientre,
ahí las acuno y embriago con mi deseo,
las aquieto con el amor que muerde voraz las letras,
las siembro en una tierra que orilla mi calma,
les doy vida con mi humanidad, que no es menor,
por Dios, que no es menor y por fin …, desaparezco en todo.

En busca del amor

“Entre los miles de adolecimientos que padece el quehacer cotidiano de la humanidad, es la perentoriedad de saber quien es, y como somos cada uno de los que formamos este universo en la búsqueda amatoria lo que nos lleva a querer descubrir de manera pronta la aceptación del mas cercano encuentro, y de eso se derivan otras incertidumbres como, buscar y encontrar al mismo tiempo el amor y el desamor dos regidores absolutos de nuestra existencia. Quien encuentra el amor altera la luz del día, y quien no encuentra mas que el hueco de ese amor, altera la noche y despierta cuerpos. El amor es un sentimiento diverso y complejo que viste hasta las piedras que se confunden con sabanas de color de rosa, con la mezcla de las olas bravas de un mar comodino.
Lo triste, lo insensato y lo amoral de tanta búsqueda es olvidar los detalles que revisten a los desamparados, es no medir el tiempo y el dolor de los indigentes del amor, de ese amor que atemoriza pero que esta ahí, dando toda su luz, aunque esa luz no sea la esperada, de ese amor que hace que el presente desconfíe del futuro…”  (Socorro Carranco)

A esta reflexión que hace nuestra querida amiga y poeta Socorro Carranco, puedo decir que siii, creo que buscamos ese amor que nos haga confundir las piedras con sabanas de seda tan desesperadamente, que nos aferramos a cualquier tronco que se acerque flotando en las aguas de la vida, lo tomamos, acariciamos y le preguntamos ¿eres tú?, luego lo dejamos ir al darnos cuenta que…, es solo un tronco. La verdad es que el amor, como lo conocemos, es imperfecto, y gracias a eso existe y podemos existir en él, ¿cómo sobrevivir a un amor que lo contiene todo?, ¿que nos sublima completamente? ¿que nos eleva y hunde, que nos arranca la vida con su perfección por el solo hecho de ser imperfectos?, (lo de imperfectos es sólo porque no nos hemos dado cuenta que realmente, en nuestra esencia, ¡¡somos perfectos!!, pero como vagamos en nuestra personalidad, permanecemos en esa adorada y sutil imperfección).

Conoceremos ese perfecto amor, solo cuando nosotras seamos perectos recipientes que sea capaz de contenerlo.

En resumen, nuestra adorada e imperfecta humanidad, tomada en el sentido individual, nos abraza a tal punto que morimos presintiendo lo que jamás tocaremos.

Sucede, que…

Sucede que, (cuándo el sol esta vivo en la tierra …)

Lates, lates en mi espalda y mis ojos, lates como un corazón vivo y silencioso quebrándose en mi pecho, lates en cada pensamiento que se rompe en mis ríos.

Lates en las gotas que caen distraídas desde el cielo, en mi sangre de hembra viva, en la orilla de la tierra, en los sacros silencios de tu alma, en las piedras que reposan en la tierra.

Lates en las cimas de mi piel, en cada esquina de mi cuerpo.

 

 

 

 

Santiago llora

En Santiago se nos esta viniendo una lluvia de las feas, esa que esta cayendo sin piedad en el sur, “esta cayendo un diluvio” me dijo la Sole, mi amiga del alma desde que éramos niñas y la cual vive en Temuco desde hace ya varios años. Seguramente esta lluvia decidió bendecirnos a los de Santiago, si, necesitábamos urgentemente limpiar el aire. Pero lamentablemente también viene a mojar la pobreza con fuerza, moja el frío y lo hace pedazos, por ahora, las hojas se arrastran pesadas por el suelo, como queriendo cavar el cemento para resembrarse y así no perderse en un basurero después de ser reinas.Los perros se acurrucan enrollándose como cuncunas para “capear” el frío, sus ojitos se me tiran a la cara como si quisieran hablar en una lengua familiar, me dicen que tienen hambre, que necesitan caricias, y yo, yo tengo tantas, sólo que no me alcanza el tiempo para tantos ojos en picada.

En el semáforo, se me acerco un viejo, tal vez de unos 80 años, era justo en Vespucio con Kennedy, cerca del Hyatt, el contraste era grotesco, el edificio destilando luces brillantes, amarillas, él Sigue leyendo

Desvaríos

Esta noche me invade una extraña tristeza, de esas que se presiente la cercanía del agua que enjuagará tu sed, del río que lavará un destiempo que esta rompiendo lentamente las calles de mi pensamiento, una extraña tristeza por no poder tocar el sueño que se bordó en mi almohada.

Esta noche, me invade una rara nostalgia, de esas que te besan dejando tus labios inflamados de amor.

Despierta y Viva

 Hay días en que…,  Estoy despierta y viva como un sol, como una mariposa transmutándose sin descanso, y recibo todas mis vidas en un vaso de inocencia,  uno que me presta la tierra para los días de insomnio. 

Hay días, como ayer y mañana que presiento que la espera se va, y la claridad, llega como un fuego níveo, profundo y terso, me visto en él en cada segundo que me permite el momento.

Dime, díme, ¿que es la existencia toda de un hombre si no los momentos que hubo de comprensión y consciencia?

Violín, para Julio Irles y los amantes del violín.

Hace muchos años escribí un cuento que no he podido encontrar, de esos que son especiales por algún motivo. Después de leer un hermoso cuento de Julio Irles, escritor y hermano de luis un “amigo de red” he decidido escribirlo nuevamente, por lo tanto mis deditos ya estan tecleando como locos. Este cuento se llamaba “El deseo de ser humano” y se trata de un violín, en fin, me bajo la nostalgIa por tan hermoso instrumento y he acá un regalo para todos los amantes de él. Espero lo disfruten.

Elegí este video porque es especial para mí; sucedió que un día cualquiera iba manejando a hacer compras, ósea algo totalmente trivial, la radio estaba en el 96.5, radio en chile que toca música

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Desvaríos

Hoy fue un día raro, bueno, siempre lo son para mí. Hubo un evento importante en mi trabajo y tuve que arreglar más de lo usual mi  cabello, pintar más de lo que me gusta mis ojos y disfrazarme de mundo, ser en lo cotidiano, en lo banal, ser para otros y que los otros se regocijaran en mí, en mi pelo y mis ojos, en la ropa que se resbala por mi piel, en el disfraz de mundo que engalana lo que me cubre…, y no me veían, ¡no me veían!, solo ven lo que les muestro, no lo que está, no lo que esencialmente és. Curioso, los seres humanos son muy curiosos. (somos, rectifico)

La Polilla

Es curioso, hoy, mientras rezaba todo se veía tan claro, y quise ser la llama que arde en la vela en esa quieta mansedumbre, en esa amorosa unión.
Recordé cuando hace unas semanas mientras estaba en la cordillera (en unas termas en el cajón del Maipo) y me cambiaba ropa en un baño, única infraestructura del lugar, me quedé pegada mirando unas polillas, bailaban enceguecidas alrededor de la única ampolleta existente en la punta de esa montaña, había mucho silencio, solo unas pocas personas en las pozas que me miraban a unos metros, de pronto me cuestioné, ¿cómo había llegado una polilla a esa altura?, de que se alimentaba?, como no se moría de frío?. De pronto veo a una que esta tratando de salir del lavamanos que estaba frente a mi, la tomé con cuidado y la deje en la tierra, se sacudió y se fue volando junto a las otras, a bailar alrededor de la luz. No había más existencia para esa polilla que volar alrededor de la luz, no veía toda la inmensidad que estaba a su alrededor, sólo seguía esa luz. Curioso…, me pregunto, ¿así nos perderemos de lo que ocurre en el universo cuando algo nos encandila?

Este blog

 

Mientras camino y lo que he comprendido.

Cuando partí con este blog lo hice pensando en tener un diario de vida, una bitácora de mis reflexiones,  un lugar donde dejar algo de mi poesía, algún material espiritual que fuera de provecho para el resto. Pienso que de pronto se me pierde el rumbo. Por qué?, te afanas tanto en buscar lo que a otros ha de servir que se te agota el tiempo para lo que tu necesitas.

Este debe ser un blog de lo que yo soy. Hay tantos buenos blogs con un material cultural tan rico como diverso, tal es el caso del blog de aquileana, ¡vaya blog ese!, estupendo, se puede pasar horas en él, en fin, no quiero enumerar la riqueza que hay en cada una de las “casas” de tantos queridos “amigos” internatuas.
En lo que respecta a mí, ha de ser otro el camino. Llevo tantos años buscando el sentido de las cosas, buscando respuestas a interrogantes que no me permitían ser feliz, siempre faltaba algo aún teniéndolo todo…, algo intangible, algo que no te da el dinero, el poder, ni siquiera el amor. Algo que no se toca pero se siente, se siente tan fuertemente que te aplasta.

Con el tiempo y después de mucho caminar descubrí que lo que buscaba era de una simpleza que casi cegaba, yo sólo debía “Comprender“, ¡simplemente me faltaba comprender!, no era aprender, estudiar Sigue leyendo

Santiago, Subiendo por la piramide

 La subida de la pirámide siempre tiene algo que entregar, o es un agónico avance del minutero o es un choque que te deja reflexivo, ¿si hubiera sido yo?. A medida que avanzo me afirmo en las decenas de rostros cansados, pensativos e idos. Cada uno en su propio y distante universo.

Los autos suben con una lentitud caótica, me entretuve mirándolos, como siempre, admirándome lo que pasa a mi alrededor, a mi derecha se desprende una tierra todavía con rasgos de pureza. A mi izquierda, siguen los autos gateando, cansados.
Elijo perderme en el panorama que me regalan los cerros; en ellos, diviso pequeños y lejanos senderos con una línea en movimiento, autos que parecen hormigas llevando como carga luciérnagas impacientes, dan una rara imagen de una tierra aún viva. Me admira el juego de contrastes, es como si la ciudad estuviese trepando silenciosa sobre la tierra mientras con disimulo, le da mordiscos angustiosos para seguir alimentándose, arrasando poco a poco con la bravura casi extinta que ésta tan porfiadamente cuida.
Y yo, yo miro todo eso mientras pienso, ¡Por Dios!, si somos tan frágiles y nos creemos pequeños Dioses con cascos de arquitecto jugando a contruir el mundo.

Domingo de bicicleta

Hoy en la mañana me fui al cerro, lamentablemente no llevé mi cámara, siempre trato de andar con ella para captar una imagen que me conmueva por su belleza o por su fuerza,  un niño en la calle, de esos que piden algo que tu tienes y ellos solo sueñan, un animal, un paisaje, para captar el amor, me encanta ver esas parejas que se nota a través de cada uno de sus poros, cuanto se aman, que a pesar de llevar miles de años juntos, todavía hay luz en sus miradas y caminan agarradosde la mano, para recoger la vida, esa vida simple y sin grandes adornos que nos rodea día a día.

En fin, llegué a la entrada de P. de Valdivia, hoy había más gente que nunca, era impresionante la cantidad de personas, de todas las edades, de todos los tipos, de todos los portes, la mayoría bien empinadas en sus bicicletas, algunos subiendo, otros preparándose para partir, otros como yo, Sigue leyendo

No se como habitarte, Mario Aguilar

!!No sé cómo habitarte!!
Hace tanto que el páramo me contiene!
Que el espacio me ha invadido!
Que el tiempo late sin cambiar los días!
Adonde miro, la distancia aúlla
y el viento corre lento.., sin apuro!
Desde este mangrullo se ven muy a lo lejos,
algunas razones y esperanzas,
apenas disimuladas.

Nada nuevo se me ocurre,
y lo quisiera, para inaugurártelo!
Para asentar allí la fiesta alta de la vez primera
y del encuentro!

Habré de esperarte silencioso…
Hoy te toca a ti!
En algún lugar podrías construirme
tu puerta y tu ventana a donde lleguen,
y puedan invadirte estas ganas de habitarte!!!

Mario Aguilar – Bs.As. – Argentina – 2005

Hoy leí este hermoso poema, es curioso como una sola palabra nos despierta por completo, me sucedió con este poema, creo que esa palabra resume exactamente lo que me gustaría decir. Tal vez me la robe para hacer un poema, lo más probable es que no salga tan bueno, en todo caso, lo medular de esta reflexión es para maravillarme una vez más por la fuerza de la palabra, como siempre me dice Raúl Allende, la palabra es lo que mantiene vivo a los seres humanos, vivimos, aprendemos, y nos mantenemos por ella. Si no fuera por ti, palabra mía, tal vez sería muda de pensamientos, cómo me gustaría habitarte por siempre. 

 

 

 

Desvaríos

Mordaz y alegre se ha vuelto mi lengua, como si fuese una rosa salvaje que atrapa con su color y hiere con sus espinas, mordaz se ha vuelto mi pensamiento ante la locura del mundo, ante la mía, ante el desatino del hombre, ante el mío.
Vago entre ideas e ideales absurdos, entre la pobreza que me hiere olerla, ante la riqueza tan desproporcionada, ¡tan desproporcionada!. Ambos bailan como payasos incoherentes ante mí, los miro desde una orilla, no permito que me toquen, me haría débil.
Mordaz y alegre se hacen mis pasos, mordaces e indulgentes cuando respiro  a los que me circundan, alegres cuando estoy sola.

Necesito escapar del mundo ¿Me estaré convirtiendo en un animal salvaje?, tal vez, no me sorprendería nada.

Como dice Delmira, “me abismo en una rara ceguera luminosa”, en mi caso, creo que esa rara ceguera me esta dejando ciega la palabra.

 

Desvaríos

No se nada, salvo que respiro y mi mente corre por senderos que me cuesta reconocer, caminos donde todo desaparece, donde la existencia se une toda en un presente, donde no existe el futuro ni el pasado, los seres humanos se tornan incorpóreos, casi transparentes, no los alcanzo, ni quiero.

Las palabras…, van ardiendo en mi vientre,
ahí las acuno y embriago con mi deseo,
las aquieto con el amor que muerde las letras,
las siembro en una tierra que orilla mi calma,
les doy vida con mi humanidad, que no es menor,
por Dios, que no es menor y por fin desaparezco en todo.

Cajón del Maipo

Les dejo algunas fotos en la página de “FOTOS”.

Este fin de semana tenía planeado subir a la montaña, luego una cosa u otra me estaba complicando el viaje, tanto que pensé dejarlo para el fin de semana siguiente, luego reflexioné, si no voy que vamos a hacer?, tal vez ir a comer afuera, o ver una obra de teatro, algo de deporte, un paseo rápido a algún mall (uajjj) ante ese panorama agarré lo Sigue leyendo

Santiago

 

Ayer tuve que ir al centro de Santiago, tenía una reunión a las siete de la tarde con mi editor, tomé la costanera y en 10 minutos estaba llegando a los estacionamientos subterráneos, opte por el de Santa Lucia, siempre me ha gustado esa parte de la zona céntrica, me trae recuerdos. Por muchos años trabajé en pleno centro, y a veces, con el tumulto de gente y las presiones del trabajo sentía que me asfixiaba, era entonces cuándo llamaba a mi amigo Miguel Ángel , un exitoso empresario que tenía sus oficinas al otro lado del cerro, el era amante de la buena poseía, de las primeras ediciones, de las buenas conversaciones y además, pertenecíamos a la misma escuela iniciatica, ósea, estábamos muy unidos, – ¿almorzamos en el cerro?, le dije con voz de suplica, – ¡voy!- , él siempre estaba ahí para mí  y partíamos con un par de sándwich comprados al paso y Sigue leyendo