El día esta gris a pesar de estar ya en Primavera, pero aún así, tengo un cosquilleo en mi estomago como si las olas jugaran con él. Será porque las notas de la música me corren por la piel que me siento con esperanzas, no sé de que en realidad, tal vez simplemente porque no es lunes, sino viernes?… tal vez, pero no puedo dejar de sentir la vida acariciando mi espalda mientras el pelo se hace rizos en mis pensamientos.
De mi poetisa preferida, (también de Karen) ¡Un excelente fin de semana!
AMOR
Lo soñé impetuoso, formidable y ardiente;
hablaba el impreciso lenguaje del torrente;
era un mar desbordado de locura y de fuego,
rodando por la vida como un eterno riego.
Luego soñélo triste, como un gran sol poniente
que dobla ante la noche la cabeza de fuego;
después rió, y en su boca tan tierna como un ruego,
soñaba sus cristales el alma de la fuente.
Y hoy sueño que es vibrante y suave y riente y triste,
que todas las tinieblas y todo el iris viste,
que, frágil como un ídolo y eterno como Dios,
sobre la vida toda su majestad levanta:
y el beso cae ardiendo a perfumar su planta
en una flor de fuego deshojada por dos….
Esta primavera que me esta brotando en los dedos, en la piel, en la boca.
Todos los años sucede lo mismo y no puedo evitarlo, es como si la tierra me trepara por las piernas y semillas vienen del infinito a sembrarme de vida. Se me pegan en los poros y broto, broto toda entera y por partes.
Me brota la palabra, y el llanto, me brota la boca hasta reventar en un huracanado beso, me brotan los ojos con imágenes nuevas, con realidades no vistas, ¡la mente!, Ay, esta diabla como brota llena de pensamientos.
¿Habrá un día igual a otro?, ¿existirá un instante que se repita indefinidamente en una línea sin tiempo?.
Ayer desperté por fin, soñaba que era una doncella de cabellos largos y piel tersa, que bailaba entre hadas milagrosas y duendes risueños.
Ay! si desperté y me caí de bruces en el cielo, mis ojos parecían racimos de algún fruto prohibido, no podía creer lo que estaba viendo. La realidad era ¡tan bella!.
Fui libre por fin de un sueño, ¡¡soñaba que estaba despierta!!
No se si es más…,
el rumor de la noche
que se enjuga el llanto
en el halito divino del amado
… o el gorjeo del ave
cuando muere su canto
al quebrarse la mañana.
No sé si es más…,
el ronco crepitar del mar
cuando se estrella violento con las rocas,
que vestidas de luna y henchidas de gozo
celebran nupcias cada noche con el agua.
No sé…,
no sé¡ si es Dios hablándome en susurros
que una fuerza ajena a este mundo,
me impele a crear la morada de mi cuerpo
en el cuenco divino de tu mano.
…tal vez, es sólo el sonido del pecado
cuando rasga en premura la agonía
de saberse prohibido…
O es el llamado de mi nombre
Al morir en boca
del amado
Las Tertulias, los ojos de la Katty y la risa de la Carmencita Ovalle
Los ojos de la Katy brillaban, su pelo caía en hondas sobre su rostro afable. Me sobrecogió, pensé en como los seres humanos somos tan mezquinos que nos quedamos sólo con lo que se nos pega a la pupila, la forma, los colores, el sonido de una voz. Nos basta con aquello que nos cubre y no nos dejamos caer como en un tobogán en la mirada, reflejo de nuestra profunidad.
– Debí haber puesto más empeño, haberla convencido se que le hubiera gustado escuchar, que le hubiera hecho bien venir, sobre todo por escuchar a José María Memet, me gustó tanto lo que habló. – siguió hablando Katty con Sigue leyendo →
Tengo una sensibilidad que me agota, me deja exhausta y cansada.
Me hace sumergir de una forma tan intensa y profunda en el dolor, en el placer, en la alegría…
Soy de una intensidad que me abisma, cuando soy mar, no soy cualquiera, soy un pacifico atronado, violento y bravo, cuando soy tierra, late en mi cada árbol y espiga, cada hierba silvestre, cada piedra que descansa en mi vientre, cada río que baila por mis dedos.
El fuego no me quema, ¡arde en mí!, el aire no me mueve ya que, ¡soy huracán!, el agua es un remanso en mi emoción.
Me disuelvo de una manera extraña en la vida, y soy en ella, soy toda y entera en el crepúsculo, en el sendero yermo, en la muerte, en la vida que florece en cada bocanada del día.
Esta sensibilidad me deja tan exhausta, que a ratos dejo de existir. Es ahí cuando me quedo quieta, inerte y blanca.
No hay hombre, hijo, mujer o madre que puedan llegar a mí, porque soy ellos.
Entre el cielo y la tierra estoy yo con esta sensibilidad, que a ratos me deja plena, y otros, me deja tan exhausta…
Me siento tan extraña y distante. Es todo tan efímero. Lo que es tangible y en apariencia real, se torna incorpóreo y volátil. Lo que me rodea desaparece.
Llevo unas semanas sumida en mi novela, cada vez las puertas que me separan de los sucesos que en ella acontecen ¡se abren!, se abren como es la luna a las tinieblas. La historia y los recuerdos, todo se aclara y toma fuerza, todo es vivido e intenso.
Me siento como un cardenal brotando entre la nieve. ¿O debo decir que es mi alma la que brota como un cardenal en la blanca tibieza de la nieve?
El silencio de la nieve, pensaba el hombre que estaba sentado inmediatamente detrás del conductor del autobús. Si hubiera sido el principio de un poema, habría llamado a lo que sentía en su interior el silencio de la nieve.
Alcanzó en el último momento el autobús que le llevaría de Erzurum a Kars. Había llegado a la estación de Erzurum procedente de Estambul después de un viaje tormentoso y nevado de dos días, y mientras recorría los sucios y fríos Sigue leyendo →
Dentro del último ciclo de tertulias de este año, esta un autor que me dejó gratamente impresionada. Ya explicaré por qué, pero debo aclarar que idual forma, no deja de sorprenderme como cada uno de ellos me ha despertado de alguna manera. La calidad literaria, esa humanidad que se arranca de la mirada, siempre es algo…, siempre es algo. Bueno, en Sigue leyendo →
Llovía torrencialmente el día de la tertulia, por alguna razón me sentía cansada, tenía ganas de irme a casa a trabajar en mi libro, ¿pero cómo?, ¡era noche de tertulias!. Pensé que iría muy poca gente, pero me equivoqué rotundamente, había más gente que nunca, la vida es tan curiosa cuando pensamos que vamos por un camino, despertamos en uno Sigue leyendo →
Hoy me di cuenta, que cuando logro salirme del mundo sin que nadie me demande, cuando logro arrancarme al silencio que se esconde tras el bullicio incesante de los días y me ahondo en toda mi humanidad, cuando me encuentro con todo mi extraordinario «yo», llegan a mí estados de felicidad que me empapan y dejan todo en una mansa quietud.
Ocurrió hoy; no quise ir a almorzar, quería caminar y respirar el día, sentir el suelo trenzándose emocionado bajo mis pies, escuchar el sonido del agua mientras corre apurado en el pequeño arrollo tras los árboles, y así lo hice, el día estaba luminoso y cálido aún estando en otoño, los árboles me miraban amistosos dando respingos de alegría, las hojas se abrían ante mí con todo su colorido, tornándose vivas y femeninas, el pasto se onduló deseoso de la tierra y yo, yo caminé como una musa imaginaria de algún poeta en un auto-impuesto destierro. Y fui feliz, por esos minutos fui inmensamente feliz ante la naturaleza toda que se abrió generosa para mí, ante el silencio del mundo, ante la quietud de mi pensamiento.
No hay otro tiempo que el ahora, este ápice
Del ya será y del fue, de aquel instante
En que la gota cae en la clepsidra.
El ilusorio ayer es un recinto Sigue leyendo →
Hoy quisiera tenerte acá,
cocido a mi espalda,
con tus manos invadiéndome el alma.
Que mis dedos trepen infatigables
tus montañas y llanos.
Que puedan expandirse en tu universo
y en todos los otros,
(aquellos que se esconden de mí y de ti
y de los mortales todos que no son menos
que yo misma, menos que tú.)
Ser en tu boca…,
¡como un pensamiento único!,
insondable y profundo
de esos que no tienen
dominio ni pausa. Sólo existen.
Quisiera recogerme en tu piel,
instalar banderas de propiedad
en los lugares que haga míos
simplemente por ser tuyos.
Ser en las líneas de tus manos,
resbalarme por tu bosque
hasta ser hoja,
la hoja misma de los árboles todos.
Descender por el alcor de tu vientre,
por los laberintos que te sostienen,
enredarme en tu abrazo, en tus piernas
y muslos, en tu deseo,
en los misterios de tu alma.
Ser prisionera en la jaula de tu hombría,
romper con mis dedos, (suavemente)
los candados que ha encadenado el tiempo,
dejar que mi beso yerga tu voluntad,
que te hagas carne en mi carne,
que sondees en mis profundidades,
que no son menos que la matriz misma
del universo. De todos.
Quisiera…, perderme en ti,
una vez más,
otra vida más,
otro eón más…
hasta que el tiempo
deje de existir.
Socorro Carranco, define su trabajo poético como una tarde de verano donde la lluvia parece salir de sus poros, y la soledad se vuelve manto crepuscular de sus versos. Nació en Tuxtla Gutiérrez, Chiapas. México. Realizó estudios Comerciales y Bancarios en el Instituto Washington de la Ciudad de México; Técnica de Actuación en la Escuela de Iniciación Artística del Seguro Social.
Participó como actriz radiofónica en la XEW, fotonovelas y doblajes. Como escritora ha participado en diversos encuentros, nacionales e internacionales. Ha colaborado en revistas y periódicos estatales y nacionales. Ediciones Sigue leyendo →
La candente mañana de febrero en que Beatriz Viterbo murió, después de una imperiosa agonía que no se rebajó un solo instante ni al sentimentalismo ni al miedo, noté que las carteleras de fierro de la Plaza Constitución habían renovado no sé qué aviso de cigarrillos rubios; el hecho me dolió, pues comprendí que el incesante y vasto universo ya se apartaba de ella y que ese cambio era el primero de una serie infinita. Cambiará el universo pero yo no, pensé con melancólica vanidad; alguna vez, lo sé, mi vana devoción la había exasperado; muerta, yo podía consagrarme a su Sigue leyendo →
A la sombra del árbol sagrado reposaba el Señor Buddha… De pronto, la cierva que bajo las ropas del Bienaventurado cobijaba a su cervatillo, irguió la cabeza y husmeó el aire, sorprendida. Un rumor sordo y lejano se escuchó; después, el galope de muchos jinetes a cuyo frente se mostró un joven caballero de tez de oro bruñido, con riquísimo traje bordado de piedras preciosas. El joven detuvo con ademán imperioso a su cohorte y se postrernó ante el Buddha en actitud de adoración. Una irradiación dulcísima brotó de la mirada de éste.
—¡Oh Bhagavad! —dijo humildemente el joven príncipe—. Soy Djêta, el príncipe heredero de Kasamba. Tu fama llegó hasta mí y desde entonces no hallo punto de sosiego. Nada, ni mujeres, ni amigos, ni poder, ni tesoros, tienen ya Sigue leyendo →
Theodoro Elssaca y Lilian Elphick, serían los protagonistas de las tertulias de la noche del martes 04, lamentablemente el padre de Theodoro falleció la madrugada de ese día, como es lógico no pudo asistir. Nuestro pésame para el poeta.
A pesar de esa lamentable noticia tuvimos la suerte de contar con el poeta del parque, Marcelo Jarpa, es un hombre lleno de carisma y simpatía, de una humanidad a toda prueba. En su último libro, La más minima brisa, nos entrega una poesía llena de mística y belleza.
Ella, Lilian Elphick una mujer encantadora, culta, simpática y con una nutrida recopilación de cuentos breves. Escuchamos atentos su lectura, con respeto, con admiración. La noche pasó rápida y entretenida, aprendiendo de cada uno de los seres que ahí estaban, desde los jóvenes músicos que siempre me dejan admirada por esa capacidad que tienen para lograr con tan poco, algo tan bello, con los fieles asistentes que sacrifican una noche de invierno tibia y cómoda en sus casas, por impulsar nuestra literatura, como esos autores que nos acompañan martes por medio con el puro objeto de mostrar al mundo parte de su trabajo. Nadie recibe nada material y sin embargo, todos nos vamos con el corazón lleno. Una vez más. Vida, misión cumplida.
Me provoca tu beso
y el grueso de tus labios.
Me provoca tu sonrisa,
y esa mirada infinita
que se escapa de tus ojos,
al solo imaginarlos.
Me provocan tu boca
haciendo piruetas en mi vientre,
y tus dedos suaves
bordándome lirios en la espalda.
Me provoca tu pecho ¡todo entero
derramándose en el mío!,
tu vejez exquisita plena
de experiencia
silenciando mi palabra.
Me provoca tu delirio y tu silencio,
tus manos, todas ellas me provocan
¡no sabes cuanto!
Ay cariño, si todo tú…,
toda entera me provocas,
tanto…, que haces
desbordar mi alma
de tanto provocarme.
Ernesto Langer y el portal «ESCRITORES.CL» un escritor que pone enfasís en la literatura, transcribo un interesante artículo realizado a este escritor y su portal.
Para Ernesto Langer Moreno, editor del web literario chileno «escritores.cl», la noción de una comunidad literaria
Ernesto Langer
virtual es escencial para su trabajo. Langer está convencido de que Internet ha creado oportunidades sin precedentes para escritores, no sólo como medio económico de publicación y amplia difusión, sino además en su rol de facilitador de creación de comunidades. «Internet permite a la comunidad literaria abrirse, reuniendo a las partes interesadas y formando una gran red revitalizadora. Nunca antes en la historia había podido un escritor comunicarse con tantas personas con afinidades similares, comentar textos y compartir información sobre los temas que nos conciernen.» (Dante, 1999). Además, Langer evoca los procesos orgánicos de comentario de texto en curso, y la consiguiente nueva redacción a través de Internet. Estos textos podrán ser publicados, Sigue leyendo →
Pedro Lemebel es seguramente el único escritor chileno que se maquilla y usa zapatos de taco alto, al menos en público. Maquillaje y tacones son parte de la propuesta contestataria de este escritor, que de ser un niño pobre criado«Porque el tiempo está cerca», publicado en una antología de 1983. El autor tenía entonces 26 años y trabajaba como profesor de Artes Plásticas en dos liceos, de los cuales fue despedido ese mismo año, presumiblemente por su apariencia, ya que no hacía mucho esfuerzo por disimular su homosexualidad. Después de esa experiencia no volvió a hacer clases y decidió concentrarse en los talleres de escritura. Allí fue forjando redes intelectuales, políticas y afectivas, principalmente con escritoras feministas y de izquierda como Pía Barros, Raquel Olea, Diamela Eltit y Nelly Richard, quienes lo acogieron y vincularon a instituciones que estaban a medio camino entre la cultura Sigue leyendo →
Paz Molina, Lila Calderón, dos poetas que van dejando huella. La tertulia de anoche, martes 21 de Julio, fue una de esas que te dejan con el alma plena. Llovía con fuerza y el frío sólo te invitaba a no hacer nada, tal vez a estar con los dedos quietos y el silencio escarbando en algún rincón un poco de calor y de quietud, por lo tanto, me imaginé irían solo unas pocas almas fieles a nuestra poesía, no me importaba, pensé en mí y en que podría disfrutar una noche de buena poesía. . Me equivoqué rotundamente. El lugar se llenó.
Como siempre contamos con música, Ronald (compositor, profesor e interprete de piano) llevó a dos de sus alumnos, al principio los miramos como quien mira a un par de adolescentes sin mucha fe, pero que agradable fue comprobar que eran más que eso, mucho más. Eran dos adolescentes extraordinariamente capaces y virtuosos. Abrió la noche Raúl Araya , lleva apenas un año de estudio y a pesar de que estaba un poco nervioso sus dedos corrían con agilidad sobre el teclado entregando como resultado una excelente interpretación.
Lila Calderon, amena, extrovertida, con un excelente material que entregar, nos deleitó con su trabajo. Leyó varios de sus poemas, maravillosos y vivos. Un poco de prosa poética de su próximo libro. Un encanto de poeta, una maravillosa mujer.
Después del acostumbrado intermedio le tocó el turno de deleitarnos con dos piezas de piano a Felipe Torres, sencillamente nos deslumbró, con apenas 15 años interpretó magistralmente, sus dedos desaparecían en el teclado marcando escaleras que nos llevaban al deleite musical. Todos escuchamos con respeto. Que gusto da ver a estos jóvenes cultivando las artes. Realmente quedé con una sonrisa que me abrigo durante toda la noche.
Paz Molina, ella, toda fuerte, toda viva, toda poeta. Una gran poeta. Una Paz Molina que nos entregó poemas como historia de Ángeles, La Palabra y más. Al escucharla no te queda otra opción que estar en silencio, en un quieto y sosegado, en un admirado silencio. Le preguntaron, ¿Qué es la muerte para ti?, “Una infeliz, me resisto a morir y a que se mueran los otros. Amo la vida y no creo en la muerte”. Creo que con esa fuerza, no podría ser de otra manera, pensar que la muerte en una infeliz! jeje.
La primavera partió en nuestro lado del mundo y que mejor que un soneto de una de mis poetisas preferida para festejarla.
HACIA LA PRIMAVERA
Delmira Agustini
Sobre el mar que los cielos del ensueño retrata
alza mi torre azul su capitel de plata
que Eolo pulsa rara, dulcemente… Suspira
al pie la vaga ola su vaga serenata.
Y yo sueño en los cantos que duermen en mi lira,
cuando un ave vibrante, de plumaje escarlata,
en la ventana abierta se detiene y me mira:
-¿Qué haces? -dice. -¡Allá abajo, es primavera…! ¡Inspira
ansia de sol, de rosas, de caricias, de vida,
la mágica palabra! Vuela el ave encendida.
Yo bajo, desamarro mi yate marfileño…,
y corto mares hacia alegre primavera.
A mi espalda, en las olas, solitaria y austera
mi torre azul se yergue como un largo «Ave Ensueño»…
Yo quiero una mujer para apagar mis ansias,
dijo el ángel, y un gesto obsceno le oscureció el semblante.
Estoy harto de alas y miriñaques,
ahora quiero deshonrar mi estirpe entumecida.
Quiero unos pechos vastos, formidables
en extensión incierta como pensamientos humanos;
que se hundan en ellos mis torpes manos pudibundas.
Mis antiguas plegarias han de ser besos y saliva.
Quiero una inconfesable lujuria.
Se subleva mi espíritu macilento
mi espalda sudorosa se inclina sobre un cuerpo
que parece ardorosa convulsión del infierno
Quiero un goce satánico
dos piernas que agonicen de estertor
y dos manos que perturben mi agónico sentido.
No recuerden mis cánticos.
Mis alas están yertas.
Tan sólo quiero una mujer
y su nefasta dulcedumbre.
(Esto lo escribí hace un tiempo, hoy lo actualizo debido a que me han pedido ayuda sobre el trabajo de Rilke)
La ciudad esta durmiendo por fin, el crepitar de la llama de la vela aún acompaña mi lectura, (anoche debido a una tormenta se cortó la luz en mi sector, disfruté el volver a una tierra primitiva sin los avances del siglo. Mi lectura se centraba en Rilke quien en uno de sus versos, los cuales releo una y otra vez porque encuentro en él una luz que alumbra con más certeza algunos cuestionamientos, esas sombras que tiñen de duda mi consciencia.
Es en estos versos, los cuáles tengo enmarcados en mi cajón de tesoros y donde veo tanto…
Ésta es la nostalgia: morar en la onda
y no tener patria en el tiempo.
Y éstos son los deseos: quedos diálogos
de las horas cotidianas con la eternidad.
Y eso es la vida. Hasta que de un ayer
suba la hora más solitaria de todas,
la que sonriendo, distinta a sus hermanas,
guarde silencio en presencia de lo eterno
«No tener patria en el tiempo», no tener apegos ni moradas, no tener pie asentado en una falsa realidad. ¿Cuál verdaderamente es esa ansiada realidad? ¿la que pisamos, la que vemos? o es aquella que siente nuestra alma cuando desgarrada por el sinsabor del cuestionamiento, viudo de respuesta, mudo de razón, vaga ante los escasos atisbos de lucidez , y a los cuales solo llego mediante un paso de silencio sepulcral.
Dice Rilke, «quedos diálogos de las horas cotidianas con la eternidad». Es ahí donde me relamo con un perro herido ante los diálogos con «mi eternidad», que es distinta a la suya o a la de cualquier lector, ésta varia según la distancia Sigue leyendo →
Ayer, la noche fue particularmente hermosa, noche de tertulias literarias. Como siempre bastante gente, cosa inusual cuando se trata de lecturas poéticas, la cultura en este país esta con parámetros de medición erróneos. Si eres conocido, popular o simplemente sales en la “tele”, los recintos se llenan. Si eres amigo o socio de un buen grupo literario, más aún. En fin, es triste cuando se presenta un libro, un buen libro en la fundación Pablo Neruda y llegan seis personas.
Pero anoche y las otras noches de tertulias han sido distintas, la gente, ya amigos, llegan entusiasmados, quieren escuchar, conocer al escritor que nos contará parte de sus vivencias, al escritor que lleva años dedicados a este oficio y nos leerá algo de su trabajo, compartirá un poco de su humanidad.
Invitadas de anoche, Ana María Vieira, una socióloga que ha dedicado prácticamente toda su vida a la literatura, una mujer que nos ha representado en muchos países de Latinoamérica y Europa una mujer de gran riqueza humana y literaria. Una gran escritora. Luego, Cristina Larco, no había leído mucho de ella, sabía que tiene un nombre bien ganado dentro de nuestra poesía pero quedé sorprendida, tiene una poesía viva, esa poesía que entiendes porque la haces tuya, una poesía intensa y firme. Su palabra esta hecha para la mujer, para la tierra, para su norte. Esa zona de nuestro país que gatilla en su corazón una nostalgia que se palpa firmemente en su trabajo literario. Fue un hallazgo.
El broche de oro, Natalia, una muchacha de unos ¿veinte años?, estudia charango en la Universidad de Chile. Anoche nos interpretó varios temas en charango y realmente quedé impresionada, sonaba maravillosamente.
Nos representará el próximo 24 de Octubre en el IV encuentro internacional de charangistas, Potosí Bolivia. Por supuesto que compré su CD, sólo $4000, un trabajo bien editado y con presentación de lujo, ideal para regalo. Hoy, lo disfrute mientras manejaba a mi trabajo.
Ahora la pregunta que vuela en el aire, ¿por qué este tipo de encuentros no se llena de un publico que dice amar la literatura?, por qué no asisten aquellos que pretenden ser escritores, (en chile hay muchos), se ve en los foros a través de Internet, los poemas vuelas por las pantallas como si hicieran fila para ver quien es capaz de escribir más poemas por segundo. ¿Tomarán esto en serio este oficio, querrán aprender de la experiencia y trabajo de los que llevan una vida dedicados a esto? Quizás…, por ahora y hasta que hayan fuerzas seguiremos intentando regar la palabra en nuestro país, ese que le llaman “país de poetas”.
A raíz de una reflexión sobre el temor expongo este argumento de K. que me parece tan veraz.
Krishnamurti: ¿Qué entendemos por miedo? ¿Miedo de qué? Hay diversos tipos de miedo, y no necesitamos analizar cada uno. Pero podemos ver que el miedo surge cuando nuestra comprensión de la vida de relación no es completa. Relaciones existen no sólo entre personas sino entre nosotros y la naturaleza, entre nosotros y los bienes, entre nosotros y las ideas; y mientras esas relaciones no sean plenamente comprendidas, tiene que haber miedo. La vida es convivencia. Ser es estar relacionado, y sin relaciones no hay vida. Nada puede existir en el aislamiento; y mientras la mente busque aislamiento tiene que haber miedo. El miedo, pues, no es una abstracción; sólo existe con relación a algo.
La pregunta es: «¿Cómo librarse del miedo?» En primer término, cualquier cosa que sea vencida tiene que ser subyugada una y otra vez. No es posible vencer, sobreponerse a un problema; el problema puede ser comprendido, no vencido. Esos son dos procesos completamente diferentes; y el proceso de vencer conduce a mayor confusión, a Sigue leyendo →
Si Pudiera. Si pudiera ser ángel,
ser santa para rezar
en cada orilla de tu cuerpo,
canonizarte en los bosques
de tu prolifero pecho.
¡Como quisiera ser agua,
agua sacra y bendita
de un monasterio de pueblo
y así, cuando tus manos en rezo
se unten piadosas a ella,
pudiera vagar por tu piel
como lo hace el lucero…
cuando acaricia a Dios,
en silencio.
” Quién contiene a la diversidad y es la Naturaleza
quién es la amplitud de la tierra y la rudeza y sexualidad de la tierra
y la gran caridad de la tierra, y también el equilibrio
quién no ha dirigido en vano su mirada por las ventanas de los ojos
o cuyo cerebro no ha dado en vano audiencia a sus mensajeros
quién contiene a los creyentes y a los incrédulos
quién es el amante más majestuoso
quién, hombre o mujer, posee debidamente su trinidad de realismo
de espiritualidad y de lo estético o intelectual
quién después de haber considerado su cuerpo
encuentra que todos sus órganos y sus partes son buenos
quién, hombre o mujer, con la teoría de la tierra y de su cuerpo
comprende por sutiles analogías todas las otras teorías
la teoría de una ciudad, de un poema
y de la vasta política de los Estados
quién cree no sólo en nuestro globo con su sol y su luna
sino en los otros globos con sus soles y sus lunas
quién hombre o mujer, al construir su casa
no para un día sino para la eternidad
ve a las razas, épocas, efemérides, generaciones.
El pasado, el futuro, morar allí, como el espacio
indisolublemente juntos
Encontré dentro de un cuaderno viejo un apunte, «debo leer El Maestro y Margarita de Mijail B.», comencé a buscarlo y ya. Parto ahora si Dios y el tiempo lo permiten, (que humana por Dios, dando la tarea de discernir sobre mi tiempo, logros o fracasos a Dios!!) Ya les contaré. Seguro mi amiga Goroka lo ha leído
Mijail Bulgakov
Novelista y dramaturgo nacido en Kiev. Estudió Medicina, pero renunció a esa profesión en favor de la creación literaria. Sus primeras obras son narraciones satíricas, Maleficios (1925), Corazón de perro (1925), Morfina (1927), y comedias, El departamento de Zoia (1926). Alcanzó el reconocimiento con su extensa novela La guardia blanca (1925), que se desarrolla en Kiev durante la Revolución y fue dramatizada como La huida (1926). Tuvo que enfrentarse a la crítica oficial por su retrato favorable de un grupo de oficiales blancos antibolcheviques durante la guerra civil y la falta de un héroe comunista. Aunque las obras de Bulgakov disfrutaban de gran popularidad, las autoridades le prohibieron publicar a partir de 1930 pues encontraban inaceptable su sátira de las costumbres soviéticas. Su mejor novela, El maestro y Margarita (publicada en la Unión Soviética en 1966) fue Sigue leyendo →
He encontrado una página que es una joyita, simple y sin pretensiones pero que nos entrega valiosas herramientas para el desarrollo de la escritura. Compartiré con Uds. las herramientas de mayor interés con las que me vaya encontrando. Que agradable es compartir aquello que me hace crecer. 🙂
Comenzamos asì.
Vamos a ver una serie de herramientas imprescindibles que el escritor ha de tener sobre la mesa de trabajo. Escogeremos unas u otras dependiendo del momento del proceso de creación, pero siempre las hemos de tener Sigue leyendo →
Creo que mi madre fue quien nos lo presentó, recitaba con tanta pasión, tanto ímpetu sus poemas que no me quedó más remedio que adorarlo. Mi hermana y yo la mirábamos absortas, tratábamos de que ese jubilo que se arrancaba de sus ojos nos envolviera y llevara a sentir la misma pasión que persibíamos en ella. En ese tiempo tal vez no lo logró completamente, pero luego, con el paso de los años, con el paso de muchos poetas y poemas bajo mis ojos, lo hice, me deje envolver por la fuerza y perfección de sus sonetos, romanzas o cualquiera fuera la forma poética con que el escritor lograba hacernos llegar el sentimiento. No es fácil escribir un buen soneto sin que pierda la fuerza del sentimiento, la poesía libre, la buena poesía libre sólo es privilegio de algunos, unos muy pocos, pero la buena poesía trabajada, ese es un desafío.
NECESITO DE TI
Necesito de ti, de tu presencia,
de tu alegre locura enamorada.
No soporto que agobie mi morada
la penumbra sin labios de tu ausencia.
Necesito de ti, de tu clemencia,
de la furia de luz de tu mirada;
esa roja y tremenda llamarada
que me impones, amor, de penitencia.
Necesito tus riendas de cordura
y aunque a veces tu orgullo me tortura
de mi puesto de amante no dimito.
Necesito la miel de tu ternura,
el metal de tu voz, tu calentura.
Necesito de ti, te necesito
Cuando terminé de leer esto tenía los ojos llenos de lagrimas. Cuando el peso del mundo me ahoga, cobro nuevas fuerzas con textos como estos, la lucha y la esperanza son cinceles que hacen una obra maestra.
Discurso a raíz de la edición del millar de ejemplares de Cien años de Soledad
Cartagena de Indias, Colombia.
«Ni en el más delirante de mis sueños, en los días en que escribía «Cien Años de Soledad», llegué a imaginar que podría asistir a este acto para sustentar la edición de un millón de ejemplares. Pensar que un millón de personas pudieran leer algo escrito en la soledad de mi cuarto, con 28 letras del alfabeto y dos dedos como todo arsenal, parecería a todas luces una locura.
Hoy las academias de la lengua lo hacen con un gesto hacia una novela que ha pasado ante los ojos de cincuenta veces un millón de lectores, y hacia un artesano, insomne como yo, que no sale de su sorpresa por todo lo que le ha sucedido.
Pero no se trata ni puede tratarse de un reconocimiento a un escritor. Este milagro es la demostración irrefutable de que hay una cantidad enorme de personas dispuestas a leer historias en lengua castellana, y por lo tanto un millón de ejemplares de «Cien Años de Soledad» no son un millón de homenajes al escritor que hoy recibe, sonrojado, el primer libro de este tiraje descomunal. Es la demostración de que hay millones de lectores de textos en lengua castellana esperando, hambrientos, de este alimento.
No sé a qué horas sucedió todo. Sólo sé que desde que tenía 17 años y hasta la mañana de hoy, no he hecho cosa distinta que levantarme temprano todos los días, sentarme frente a un teclado, para llenar una página en blanco o una pantalla vacía del computador, con la única misión de escribir una historia aún no contada por nadie, que le haga más feliz la vida a un lector inexistente.
En mi rutina de escribir, nada he cambiado desde entonces. Nunca he visto nada distinto que mis dos dedos índices golpeando, una a una y a un buen ritmo, las 28 letras del alfabeto inmodificado que he tenido ante mis ojos durante Sigue leyendo →
Hoy tengo nostalgia del Santiago de antes, ese en el que nos movíamos con una mayor unión, tal vez por las carencias, las colas o incluso las tomas, ese Santiago que se rompió en el 73 y se rearmó de una forma distinta luego del golpe. Uno en el que mi familia (1972) perdió fundos y empresas por las tomas y nos dejó casi desnudos y con pocas ganas de empezar de nuevo, también de aquel Santiago en que murió un familiar torturado y nos quedamos con la rabia y la impotencia rompiéndonos la garganta, ((1974) he pasado por todos los senderos del dolor a través de la historia política de mi país) pero aún así, era un Santiago más vivo, menos individualista, más culto y luchador, uno con una mayor búsqueda y complejidad, creo que uno más aguerrido.
No hablo de política ni gobernantes o gobernados, tampoco guerrilleros o militares, hablo de gente cotidiana, de jóvenes, niños como yo, que jugábamos en las calles con nuestros amigos. Nos entretenía encaramarnos en los árboles a tirar pepas de guindas a los transeúntes, jugar al elástico o al «luche», ¡a las bolitas!, a entrar en tropel a una de las casas donde nos esperaba la madre de turno con un apetitoso vaso de leche con milo y galletas de avena recién horneadas. Ahora los niños viven encerrados en sus habitaciones amarrandose los ojos a un computador y haciendo festines con papas fritas y mac donalds. Extraño un Santiago donde los jóvenes tenían ideales, preferencias, uno en el cuál si se tenía edad para votar, lo hacían porque creían todavía en una política justa y no corrupta, donde se leía, donde se conversaba por horas con la familia.
Ahora nuestro querido Santiago, se ha convertido en una selva de sobrevivencia, sobrevivir al día, al transantiago, a la violencia, los bajos sueldos, y el desempleo, a la delincuencia, a los pagos de los créditos que se ofrecen a una clase media hambrienta de mejoras, «a sola firma». Los que no sufren de ese tipo de males, tienen otros, problemas tienen otras luchas, sobrevivir a las apariencias, al alza del dólar y la estética, dónde las prioridades son alcanzar o mantener las «cosas», cosas que a fin de cuentas nos dejan las manos vacías, la mente estancada, la palabra muda. Añoro un Santiago con gente viva, sin importar el color político o si se inca dos o tres veces en una iglesia con cruz inclinada o erguida, da lo mismo, quiero ese Santiago unido y alegre, aquel que nos entregaba esperanza.
La verdad es que todo escritor de este planeta llamado Tierra quiere alcanzar alguna vez el Premio Nobel, incluso los que no lo dicen y también los que lo niegan.
En América Latina, especialmente, los países tienen sus candidatos, planifican sus campañas, diseñan su estrategia. Esta ha perdido a algunos que merecieron recibirlo. Tal es el caso de Rómulo Gallegos. Su obra es grande y decorosa. Pero Venezuela es el país del petróleo, es decir el país de la plata, y por esa vía se propuso conseguírselo. Designó un embajador en Suecia que se fijó como suprema meta la obtención del premio para Gallegos. Prodigaba las invitaciones Sigue leyendo →
Naturaleza de la Realidad: Diálogo entre Rabindranath Tagore y el profesor Albert Einstein, en la tarde del 14 de julio de 1930, en la residencia del profesor Einstein en Kaputh, Berlín.
Einstein: ¿Cree usted en lo divino aislado del mundo?
Tagore: Aislado no. La infinita personalidad del Hombre incluye el Universo. No puede haber nada que no sea clasificado por la personalidad humana, lo cual prueba que la verdad del Universo es una verdad humana. He elegido un hecho científico para explicarlo. La materia está compuesta de protones y electrones, con espacios entre sí, pero la materia parece sólida sin los enlaces interespaciales que unifican a los electrones y protones individuales. De igual modo, la humanidad está compuesta de individuos conectados por la relación humana, que confiere su unidad al mundo del hombre. Todo el universo está unido a nosotros, en tanto que individuos, de modo similar. Es un universo humano. He seguido la trayectoria de esta idea en arte, en literatura y en la conciencia religiosa humana.
Einstein: Existen dos concepciones distintas sobre la naturaleza del Universo: El mundo como unidad dependiente de la humanidad, y El mundo como realidad independiente del factor humano
Tagore: Cuando nuestro universo está en armonía con el hombre eterno, lo conocemos como verdad, lo aprehendemos como belleza.
Einstein: Esta es una concepción del universo puramente humana.
Tagore: No puede haber otra. Este mundo es un mundo humano, y la visión científica es también la del hombre científico. Por lo tanto, el mundo separado de nosotros no existe; es un mundo relativo que depende, para su realidad, de nuestra conciencia. Hay cierta medida de razón y de gozo que le confiere certidumbre, la medida del Hombre Sigue leyendo →