
Me gustas mujer, ¡me gustas tanto…,!
Me gustas, cuando eres audaz, cuando toma fuerza tu voz, cuando dejas el temor en un rincón de desperdicios sellándolo con llave, cuando me veo con orgullo en tu mirada. Cuando dejas el silencio y erguida de fuerza ¡hablas!, haciendo valer tus derechos, sin importar los sacrificios que hagas.
Cuando gritan tus dedos, que puedes…, sí, que puedes vivir sin una marca de ropa, una casa bien decorada o un perfume caro si con ello obtienes libertad o dejas de ser sombra y para ser un erguido árbol.
Me gustas mujer, cuando te leo o veo una obra de arte nacida de tus manos ¡y quedo asombrada!, bein por ti. Iremos poco a poco tomando nuestro lugar en las artes.
Cuando eres capaz de parir diez hijos y ganarle a la vida y al hambre, cuando puedes trabajar doce horas y llegar con los tuyos, todavía con una sonrisa y ganas.
¡Ayy mujer, como me gustas! Cuando te veo en el metro, o en un bus sub-urbano, tal vez oliendo a perfume barato, con zapatos de plástico, con un vestido que no va al talle, pero luciendo orgullosa esa mirada blanca, aquella que tienen las mujeres que luchan, aquellas que sangran por dentro, las que han vivido a sus muertos, las que aprendieron a perdonar.
Para ti mujer, que cargas con orgullo estas palabras: ¡Sí, soy mujer y por Dios que valgo!!

Y es la primera vez en que en lengua castellana aparece un alma femenina en el orgullo de la verdad de su inocencia y de su amor, á no ser Santa Teresa en su exaltación divina. Si esta niña bella continúa en la lírica revelación de su espíritu como hasta ahora, va á asombrar á nuestro mundo de lengua spañola. Sinceridad, encanto y fantasía, he allí las cualidades de esta deliciosa musa. Cambiando la frase de Shakespeare, podría decirse « that is a woman », pues por ser mujer, dice cosas exquisitas que nunca se han dicho. Sean con ella la gloria, el amor y la felicidad. «