Reflexiones, los días…

Los días…

Cada día me convenzo más de lo maravillosa que es la vida, nos llena de alegría en un momento inesperado y en otro,  nos aplasta como moscas cuando la ceguera se hace insoportable y no vemos lo que está ahí, ahí como un elefante blanco gritándonos, aquello que es esencial, lo que realmente cuenta.

Los días se han sucedido estas últimas semanas intensos, por decir lo menos, ha pasado de todo, bueno, malo en apariencia y normal, también en apariencia. Pero eso no tiene importancia ya, lentamente, como si fuera un caracol que va dejando su estela he ido retomando el camino y viendo, sí  viendo lo esencial!!, tal vez alguno se pregunte y ¿qué es lo esencial?, para mí, te podría decir  que lo esencial es aquello que queda cuando has sacado todo lo demás, cuando desaparece la forma, cuando  desaparece el deseo, cuando sacas ese rostro y queda sólo el sentimiento desnudo, eso es esencial, cuando ves más allá de la forma, cuando sacas el hielo del pasto que ha cubierto estos días nuestro Santiago y ves el frío en los ojos de los que esperan que pase un bus, cuando te das cuenta por primera vez de los muchos perros que han estado por días durante estas mañanas enrollados de tal forma,  que casi desaparece para no morir de frío, cuando vez en la niña que sirve el café, que hay cansancio, cuando la miras ¡y te das cuenta por primera vez que nunca antes miraste dentro de sus ojos por estar ensimismados en los tuyos!.

Cuando comienzas a ver que una pequeña chispa se está asomando en la mirada del que era ciego, ciego de vanidad y sobervia, comienzas a tener esperanza en que alguna vez ese ser humano despertará. Cuando presientes que tu corazón saltará de golpe después de mil años de sueño profundo, sólo…, porque recordaste la verdadera razón del por qué estas acá.