He tomando prestado para la primera estrofa unos versos de Sabines que son capaces de inspirar cualquier palabra por muda que sea.
«¿En qué lugar, en dónde, a qué deshoras
me dirás que te amo? Esto es urgente
porque la eternidad se nos acaba…»
No será que mueras en el sueño de tenerme,
muera el día o muera antes de nacida la esperanza,
¿no ves amor?, esto es urgente,
puede que muera yo mañana,
que la tarde se escarche bajo el sol
o nos llevé el temor de sabernos…,
antes de llegada la palabra.
Corre, antes que la eternidad se nos acabe.
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